domingo, 8 de enero de 2012

La ilusión y la magia de los Reyes Magos


Cuando surgió el momento en que cada uno de mis dos hijos, que distan entre sí 6 años y medio, pronunciaron la pregunta temida “mamá…eso de los Reyes Magos…he oído…me han dicho…”
Como muchas veces he comentado somos seres sociales, por lo que el mantener y recibir comentarios con otras madres y padres, al margen de la propia experiencia, es un hecho habitual que permite tu propia elección en el momento en que surja ese enfoque, esa cuestión, ese requerimiento desde nosotros mismos hacia nuestros pequeños. Claro está que cada uno lo enfocaremos desde nuestra propia interpretación y valores, eso es intransferible. Dentro de un mismo hecho, la explicación que les demos a nuestros hijos, puede que les ayude a crecer o les lleve a un estado de desilusión o frustración. Eso es una gran responsabilidad que bien podemos ir construyendo la manera para poder contribuir a un momento potenciador, dentro de su sutil fragilidad. La elección está en cómo lo enfocamos, sin que nuestros hijos se sientan engañados, defraudados o ridiculizados. Muchas veces se enteran de una manera poco elegante o discreta, a veces por el despecho de la decepción de amigos que se han enterado de “malas maneras”, dentro de una especie de venganza de su propia ruptura con esa creencia. Desde luego, yo le di mucha importancia, años antes de que surgiera el momento, aunque no sabía a ciencia cierta cómo lo enfocaría, lo que sí tenía claro es lo que para mí representan los Reyes Magos. Mi claridad está y estaba en que la magia de cada uno es un derecho, no sometible a críticas ni burlas, pues es algo intangible, se trata de algo propio, como los sueños, a pesar de que podamos, mediante nuestra explicación, tanto hacia nosotros mismos, como hacia nuestros hijos o sobrinos o alumnos, (para los que no hayan sido padres pero no estén exentos de tal responsabilidad) elevar una sonrisa de ternura o lastimar con un desaliento y tristeza.
No recuerdo bien mis palabras, pero sí mi sensación cuando esa mirada desde sus ojos clamando piedad, una segunda oportunidad, una especie de mentira piadosa, se mezclaba con una petición de claridad. Mi deseo era de continuar ofreciéndoles esa ilusión desde un plano más adulto, aquél en el que la sociedad va conduciendo cronológicamente. Parece que tengamos marcados unos lindes en los que las cosas se vayan transformando al ritmo que, quien dicta las normas, elige. Bien, pues mi elección fue muy personal, totalmente fiel a mis pensamientos.
Los Reyes Magos, son reyes por su poder en que sucedan las cosas, y son magos por el arte de conseguir tus deseos, aunque a veces ni tú mismo los puedas entender, pues tal vez hayas solicitado otra cosa, pero en realidad lo que hayas recibido te haya llevado a algo mejor. A veces sucede que más adelante los entiendes, pero debes estar atento y fijarte en el proceso. La sonrisa de mis hijos continuaba, pero insistían en que había una transacción económica, por parte de los padres y una manipulación de ir a comprar aquello que solicitaban en la carta o algún juguete parecido. Mi explicación fue, totalmente enfocada en la magia, esa magia real, en la que la vida hace posible que los padres dispongamos de ese dinero, de ese tiempo a invertir para hacernos con los regalos y toda esa implicación en hacerlo a escondidas, trasnochar, pintar las huellas de los camellos, crear sospechas de ruidos, ocultar los paquetes…en definitiva hacer realidad esa magia. ¿No es eso suficiente? ¿No es real? A cada nueva pregunta había una nueva explicación, siempre en línea hacia “todo es posible si crees en ello”.
He tenido la oportunidad, ahora mismo de preguntarle a mi hijo menor,  de 21 años, con el que todavía compartimos hogar, si recuerda mi explicación al respecto, y me ha dicho que no. Entonces le he preguntado si recuerda alguna sensación de decepción, tristeza o desencanto y me ha contestado, con una sonrisa que “para nada”. Mmmm, ya imaginaréis mi satisfacción.
Y ahora, una nueva constatación de esta magia, pues podría exponeros infinidad de experiencias para que vosotros mismos juzgárais, sin embargo, iremos por partes y en otros posts!



No hace demasiado, a una muy buena amiga, le estaba comentando la ilusión tan grande que atacó a mi corazón un año para reyes. Seguro que todos me han hecho feliz, pero no tengo presente la sensación, lo pienso como algo natural. Sin embargo, el año en el que me regalaron una cocinita, creí que el cielo se había mezclado con la tierra. Fue tan grande la impresión que aún hoy en día me dura, más que el recuerdo tangible de cómo fuera la cocina en cuestión. Debía tener unos 6 ó 7 años, jajaja, ha llovido un poco desde entonces. Aunque no tanto, pues a veces el tiempo, para según qué cosas, habréis comprobado que se estanca, que apenas se mueve. Ayer, 40 años más tarde, volvió la misma cocina a mi hogar. La misma. Fue un complot entre mis hijos y mi marido el haber dado con ella desde unos escombros a punto de ir al contenedor hasta atreverse a, nuevamente, ¡poner a prueba mi corazón! Y eso que ya les he advertido que en el ADN de mi familia natal, el corazón tiene ¡mucha resistencia! Bueno, a partir de aquí, ya podéis imaginar, con todo lujo de detalles mi reacción y emoción.
Las fotos que os acompaño hablan por sí solas. Una vez me deleité y recuperé de tanta ilusión, mi marido me enseñó las fotos del antes de la reparación. Los detalles, el tiempo invertido, la dedicación, la complicidad entre ellos, las idas y venidas con vagas excusas o rebuscadas, la cooperación en ocultarlo con mis nueras,… ¿no es eso magia?
Verdaderamente nadie, sino nosotros mismos, nos impide tener en pleno funcionamiento la máquina de ilusiones, de una magia real diaria. Yo creo que todo va en el empeño desde cada uno de poner su propio granito de arena para que sucedan a diario y varias veces. No me conformo con poco, ¿verdad? Pues ya ves que es contagioso y que sucede. ¿Juegas? ¿Te atreves?
Hasta pronto!!!

martes, 3 de enero de 2012

Sabores


Los que me conocéis, sabéis una de mis apetencias y placeres: los tés!
Como ellos son mis gratos compañeros durante todos los días del año y la mayoría de las horas que permanezco en activo (que no son pocas), mi agradecimiento lo volcaré de manera que mi primer artículo del 2012 sea protagonizado por el exquisito té.
Sucede que ya es habitual, cuando comenzamos un nuevo año, el marcarse algún tipo de reto, mayor o menor. En realidad, esta tarea podría ser diaria, de manera que fuéramos conscientes en todo momento de aquello en lo que nos volcamos, lo que nos ilusiona, lo que se dice con quienes deseamos ser, cómo queremos sentirnos...CONSTRUIR, a diario nuestra vida, de manera que fuera divertida, completa, especial, consciente. Este es mi deseo para todos! :-)))


Dicen del té que proporciona salud y bienestar. Si te preocupase los efectos de la teína, ya te comento que es mucho menos excitante y mucho más revitalizante que la cafeína.  También dispones de la existencia de tés desteinados e incluso de infusiones, como la que hace pocos años vino de Sudáfrica, el Rooibos. Se trata de una infusión de sabor dulce, suave y afrutado, por sus características se puede compartir con los pequeños y los mayores!
No obstante, el carácter que conlleva el té, ese fondo, ese paladar, lo podemos disfrutar en 5 bases iniciales: el té negro, el oolong (azul), el rojo  (Pu Erh), el verde y el blanco. Este mismo orden, anuncia una peculiaridad: van de mayor a menor oxidación, por lo tanto, el aporte de antioxidantes va en la misma proporción. Siendo el té blanco el rey de los antioxidantes. ¿Te imaginas, además, todo ello con una rica mezcla de flores y frutas??? Ahí te dejo con la experiencia por realizar, o tal vez, por compartir en forma de comentario. Tú mism@!!
También puedes exponer tu plan para este 1er trimestre del 2012, o su bosquejo! Adelante! veamos cómo lo enfocas. Quizás, plasmado en papel, lo veas de otra forma.
Gracias por tu acompañamiento en esta lectura ;-)


jueves, 29 de diciembre de 2011

Decepción

Uno de los enemigos de nuestra energía y felicidad viene producido por nuestro miedo a la decepción. Pero, ¿qué es la decepción? Es estar por debajo de aquél montaje mental que nosotros mismos hemos creado, normalmente desde nuestro niño interior. Podemos crear esta ilusión con nuestra parte adulta, aquella que ya sabe de nosotros y tiene cierta experiencia del qué nos hace sentir bien. En nuestra mentalidad adulta no hay normas de ser, sencillamente aceptamos nuestras fortalezas y aspectos a mejorar. Crear ilusiones y proyectos desde esa conciencia nos permite disfrutar, probar y aventurarnos en la medida que nos vamos dando permisos. A veces, correr riesgos nos permite mayor conocimiento y sentir que estamos vivos. 
Es habitual que manejemos las 4 mentalidades durante nuestro día a día: la más creativa, la mentalidad  niño, con ella soñamos, disfrutamos, iniciamos proyectos. La que nos posiciona en retarnos, en el no conformismo, en probar aquello que otros rechazan o prohíben, es la adolescente o rebelde. La que permite calibrar, aceptar, compensar, es la mentalidad adulta. Con ésta las relaciones sociales son muy duraderas, pues permiten el crecimiento.  Y queda aquella que nos hace impermeables, tozudos y rígidos, la mentalidad viejo. Cuando nos sentimos en esa mentalidad, es mejor hacer acciones sencillas y agradables, pues entramos en un estado de hermetismo bastante agobiante. 
Se trata de buscar un equilibrio, pues los seres humanos tenemos tendencia a crear dificultades, parece que se creen desde esa mentalidad que todo se lo come, la rebelde. Sin embargo, luego no las vivimos desde esa única mentalidad, entonces aparece nuestro raciocinio y se ve superado más que motivado. 
A medida que calibramos dónde ponemos el listón de nuestras experiencias y situaciones, las decepciones tienden a desaparecer. Se trata de aprender bajo la observación de nuestra propia vida, estar presentes en ella, ser los guionistas!

La gente es impresionante

Volando tal cual
Las fotos que os expongo son parte del vídeo que encontraréis a continuación de estas líneas. El título del vídeo es el que mantengo: "La gente es impresionante", y es que realmente somos impresionantes. Cuando nos proponemos hacer algo, que no es otra cosa que plasmar en acción un pensamiento, en forma inicial de sueño, muchas veces no somos conscientes de la elaboración mantenida para llegar a materializar ese sueño o pensamiento. En realidad, solemos bajar bastante el listón, de manera que muchas cosas que, para otras culturas, pudieran resultar extraordinarias, para nosotros son cotidianas y fuera de toda emoción o extravagancia.


Escalada vertical

Volando sobre la nieve

Saltos geniales

Saltando a un coche a una determinada velocidad
Cada una de las instantáneas, parece que sean un listado de propósitos de diferentes personas en momentos de su vida, como los que a veces ni nos atrevemos a pronunciar por ese temor a que se disuelva el encanto y no suceda, o sea gafado por algo.
Seguro que hay otros "deportes" , "hazañas" o "aventuras" cotidianas que puedas observar en tu vida: salir airos@ de una reunión desde tiempo temida y condenada; lograr pasear al perro sin que éste moje los periódicos del quiosco en uno de sus actos al levantar la pata; vestir a tu bebé mientras tu otro hijo te requiere para  que le abroches los cordones de las botas; lograr dibujar la sonrisa a un niño a los 10 minutos de saber que ha suspendido un examen para el que había invertido mucho empeño mediante una conversación agradable; esquivar el café "volador" del desayuno en el bar donde el camarero ha tropezado llevando la bandeja cargada; etc.
Estamos muy cerquita de uno de los momentos predilectos por muchas personas para iniciar con algún proyecto: final de año. Tal vez te haga ilusión hacer un primer inventario, para luego ir comprobando cuál de los planes priorizas y realizas con mayor ilusión. Seguramente ya te habrás fijado que cuando utilizas tu tiempo en tus planes, estás viviendo TU vida y TU momento. Cuando te ocupas de tus asuntos, dejas de cargar con las mochilas que corresponden a otros (críticas, quejas, culpas), de manera que inviertes en darte oportunidades con tu propio proyecto de vida, al tiempo que permites a los otros que fluyan en sus asuntos. Muchas veces sufrimos innecesariamente, pues nos implicamos sin ser nuestra "batalla" y salimos decepcionados.
¡Que tengas un buen final de año!

Tu propio liderazgo | Foro Coaching 2.0

Tu propio liderazgo | Foro Coaching 2.0

lunes, 5 de diciembre de 2011

Cambia tu emoción


Bonita Presentación, de Manos de Sonia. Cuando respiramos, serenamos y frenamos el pensamiento; de esta manera, podemos facilitar el cambio de la emoción. ¿Recuerdas cuando nos hacían "contar hasta 10", como sugerencia antes de generar sin conflicto? Era una forma de frenar el primer impulso, aquél que a veces surgía como posterior culpabilidad. Seguramente, cuando sales de una experiencia o situación desagradable, lleves contigo una emoción que te aleja de tu felicidad: miedo, rabia, ira, tristeza. Normalmente, racionalizamos mentalmente nuestro estado, intentamos salir de ese estado, pero no resolvemos el malestar, seguimos dándole vueltas, a pesar de ser conscientes de que tanto la claridad como la coherencia brillan por su ausencia. Si recuerdas esta sensación, observa cuando vuelva a sucederte cómo la respiración no sólo se altera, sino que se dificulta y acelera. No somos conscientes de ello, sin embargo notamos que, de no salir de ese estado, el resto de día va a ser difícil y estresante. La angustia que nos rodea nos paraliza y bloquea, todo parece complicarse y casi nos cogen ganas de "desaparecer del mapa". En lugar de relajarnos con unas cuantas respiraciones solemos sentir angustia, ansiedad, impotencia e incluso sentimos "el mundo al revés". Corporalmente, parece que nos hayan dado una soberana paliza o que nos haya pasado un camión por encima. 
Algo que tenemos a nuestro alcance, como lo que propone Sonia en esta presentación, o la meditación de 1 min. publicada en el artículo anterior, vale la pena de probar. Si somos conscientes de los daños que infringimos a nuestra salud con esos "disgustos", "enfrentamientos" o tal vez situaciones donde sentimos abuso de alguien en quien confiamos, podremos remediarlo, evitando cada vez más tiempo de ese ahogo que podríamos llamar desamor.
Inténtalo en la próxima ocasión que seas capaz de tener tu emoción en cuenta y comprueba el tiempo de desgaste que te ahorras y acumulas a tu felicidad.
...Ya me contarás!

jueves, 24 de noviembre de 2011

¿Meditar o viajar?

Ha llegado a mis manos este vídeo, en el se que explica, de una manera muy sencilla la meditación. Una meditación de 1 minuto, para que podamos llevarla con nosotros a todas partes sin que nos obstaculice o pretendamos excusarnos con que no tenemos tiempo.



Tampoco está nada mal, para renovar el estado anímico y, con ello, la energía, una imagen que vaya cobrando vida. Trasladarte ahí e ir dándole sonido, olor, tacto, sensaciones de bienestar y una visión totalmente hermosa a tus ojos. 

Imagen de cuadro original pintado por Marta Riu.

Con esta imagen que te muestro, una vez entras, ¿a qué huele? ¿sientes la brisa?, ¿notas el tacto de la alfalfa, del trigo, de la tierra, de las amapolas? ¿qué oyes? ¿cómo te sientes?

Imagen de la web fiyi.pordescubrir.com

O tal vez prefieras trasladar tus sentidos a esta otra versión.
Hay tantas versiones como tu mente sea capaz de crear. De lo que se trata es de encontrar aquella que te sirva para alcanzar ese momento mágico que te aporte ese equilibrio y bienestar que, de tanto en tanto, vamos postergando y nos es tan agradable.
Como en todo, a medida que lo entrenas, a base de repetición, cada vez será más rápido alcanzar ese bienestar. Es portátil, cabe e inunda tu mente, durante los breves instantes que te des cuenta que necesitas desconectar, que estás en malestar.

Personalmente, dependiendo de mi estado y situación, voy alternando con mis "pantallas mágicas", suelo usar 3 versiones. La más frecuente se parece más a la de la primera foto, cuando el momento es más quebradizo elijo una parecida a la segunda, pongo mi hamaca y un delicioso cóctel! Y para momentos de grandes decisiones en los que no puedes desaparecer durante un mes para pensarlo, sino que has de dar una respuesta ya, mi imagen se torna a momentos familiares entrañables, donde todo es posible, y nada es erróneo.

¿Cuál/cuáles son la/s tuyas?

martes, 22 de noviembre de 2011

Gandhi, la felicidad y las neuronas espejo


Una buena amiga, me ha hecho llegar este texto que, a su vez, os traslado.

"Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuáles son los factores que destruyen al ser humano. Él respondió así:
La Política sin principios,
el Placer sin compromiso,
la Riqueza sin trabajo,
la Sabiduría sin carácter,
los Negocios sin moral,
la Ciencia sin humanidad y
la Oración sin caridad.

La vida me ha enseñado:
que la gente es amable, si yo soy amable;
que las personas están tristes, si estoy triste;
que todos me quieren, si yo los quiero;
que todos son malos, si yo los odio;
que hay caras sonrientes, si les sonrío;
que hay caras amargas, si estoy amargado;
que el mundo está feliz, si yo soy feliz;
que la gente es enojona, si yo soy enojón;
que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.

La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa.

La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.
"El que quiera ser amado, que ame".
La única razón por la que eres feliz es porque tú decides ser feliz..."
 Foto de www.bitacorarh.com
Esto me recuerda la función de las neuronas espejo, como facilitadores de la empatía. Estudios científicos demuestran que en nuestro cerebro existen una serie de neuronas, llamadas espejo, que son las responsables de que podamos ponernos en el lugar de otras personas, es decir, de empatizar. Se encuentran localizadas en el área premotora frontal y en el lóbulo temporal de la corteza cerebral, en una zona muy próxima al área del lenguaje. Las neuronas no están aisladas, sino que realizan numerosas interconexiones con otras zonas del cerebro, especialmente con aquellas que están implicadas en las emociones, las del sistema límbico. Otros estudios han confirmado que también son responsables del contagio emocional, de ahí hallamos explicación a nuestro comportamiento similar a las personas de nuestro entorno, también la risa que se contagia, y los sentimientos que nos inundan cuando vemos  a otro sufrir. Una de las ventajas que esto confiere es que podemos ser capaces de predecir el comportamiento de otras personas y anticiparnos a sus acciones, de la misma manera que es una forma de mejora en nuestras relaciones sociales. El poder entender a una persona, más allá de lo que sus palabras expresan, facilita una buena comunicación.
Cuando vemos a un niño repitiendo gestos del padre o de la madre, actitudes, comportamientos, es la empatía la que está ahí presente. Es un aprendizaje por imitación, como si nos pusiéramos delante del espejo y la imagen fuera otra persona, que hace lo que nosotros; siendo al contrario cuando somos los imitadores. 
Lo impactante es que, en nuestro cerebro, se activan las mismas neuronas cuando recibimos un pinchazo que cuando observamos cómo se a pincha otra persona. Distintas patologías, pueden presentar una alteración de la función de las neuronas espejo, como podría ser el caso de los autistas, quienes tienen dificultades socializadoras. 
Justamente hoy me han hecho la observación de que hay algunas personas a las que no se les ve la característica de la empatía en su actitud. Esto no quiere decir que sufran una patología, sino que están resentidas y el muro/escudo que interponen, y que tal vez no sean del todo consciente de sus repercusiones insalubres, les lleva justamente a ese aspecto distante, inseguro y crítico.
¿Empatizas o bloqueas tu fluir natural? 

Coaching contigo mismo o Self-coaching



Cuando estaba jugando mejor, no estaba intentando controlar mis golpes con auto instrucciones y evaluación. Veía la pelota claramente, escogía dónde quería pegarla, y dejaba que ocurriera. Sorprendentemente, los golpes eran más controlados cuando no intentaba controlarlos”.
Tim Gallwey

Texto extraído del libro “El juego interior del Tenis” de Tim Gallwey, uno de los precursores del coaching.
Habla de nuestros 2 “yoes” el del consciente, lleno de críticas, excusas, obligaciones, control, forcejeos; y el del inconsciente, aquél que actúa en nuestros momentos placenteros, sin las “tinieblas” causadas por emociones frustrantes como la rabia o el miedo. Cuando nos sentimos libres, dejamos actuar al “yo bondadoso”, esa parte de nosotros que confía y fluye. Si suspendemos los pensamientos y los alejamos de temor y duda y tan sólo nos dedicamos a ser fieles a aquello que queremos conseguir, en ese preciso momento, sucede sin apenas esfuerzo, como si alguien lo hubiera hecho posible. No son duendes, Son acciones que, en otro momento has realizado, sin criticarte si lo hacías bien o mal, rápido o lento, simplemente las has aprendido y ya forman parte de tu inconsciente. Aquél que automatiza las acciones y te permite realizarlas sin apenas esfuerzo.
Seguro que más de una vez lo has experimentado. No me refiero a lo que ya tenemos en nuestro conocimiento como, por ejemplo, las acciones repetitivas de escribir en un teclado que ahora no necesitamos ir buscando visualmente la posición de sus teclas; o el haber pasado de sobrarnos intrumentos y faltarnos manos, al principio de nuestra andadura como conductores,  y ahora no esforzar al consciente de cada una de nuestras acciones para llegar a un destino. Más bien nos damos el permiso de mantener una charla con acompañantes o al móvil.
A lo que me refiero, en el intento de ir más allá, es a esos momentos en los que tienes que realizar una tarea en la que no te ves suficientemente capacitado, que no confías lo suficiente en ti. Que encargarías a otro que la hiciera, en el pensamiento de que la haría mejor que tú, o tal vez, una tarea que sueles hacer, pero que no hay manera que te salga en un momento dado, sientes una impotencia como de parálisis, estás bloquead@. Ahí podrás observar que está actuando ese “yo” lleno de normas y exigencias, esa parte perfeccionista y crítica que no te permite avanzar.
El coaching, ese proceso acompañado de un especialista en cambios, o el self-coaching en el que tú mismo te entrenas, te permiten elevar la conciencia, de manera que, cada vez más pronto, puedes observar si vas hacia lo que quieres o te peleas con eso mismo. Otros dicen “nadar en contra-corriente”, como Stephen R. Covey cita en su libro “El Octavo Hábito”. Hacemos mucho esfuerzo para no avanzar, pues nos estamos resistiendo sin saberlo. Expertos, en labores marítimas, han aconsejado, respecto de momentos de posible ahogo, que no nos resistamos, puesto que el cuerpo tiende a flotar. En la tarea de resistirnos perdemos fuerza y nos hundimos aún más. Esto no sólo sucede en ciertos ámbitos de nuestra vida, es sistémico y se repite en todos.
Si no te conformas, si sientes que realmente te estás esforzando y todo parece ir al revés o no avanzar, puede que sea ya tu momento, el comienzo para darte permiso a cambiar. 

domingo, 20 de noviembre de 2011

Coraje y fortaleza

Este vídeo, ha recorrido muchos hogares, sin embargo, la energía que lleva con sí, es digna de volver a ver. Nutre de coraje y fortaleza.
Ya sabemos que a cada cual le duele lo suyo, que no anima ni resuelve el dolor que te hace el dedo, cuando al lado tienes alguien al que le duele todo el brazo. A ti te sigue doliendo. Es más, casi que no nos atrevemos a decirlo, pues nos vemos necios y fuera de permiso para compartir. ¿Cómo quejarme del suspenso de mi hijo, cuando  el suyo ha sufrido un accidente y perderá el curso escolar?...
En ocasiones, en procesos de coaching para conseguir un equilibrio en su peso corporal, he empatizado con la emoción de impotencia de aquellos client@s que desean desprenderse de 5 kilos, como de 40. No sirve ningunear esa emoción, ese bloqueo que se está exteriorizando en sostener unos kilos impropios de la persona. No se trata de perder esos kilos, ya que no les corresponden, sino de permitirse vivir sin ellos: despedirlos!!

Una vez, una persona muy querida, viendo que iba a tirar a la basura un jarrón hecho y pintado a mano, de esos que hemos de realizar en la enseñanza básica, como tareas de la asignatura de plástica, me solicitó que se lo regalara. Para mí era algo feo y deforme, para ella una obra de arte. Aún hoy en día lo guarda y a mí me gusta volver a verlo, ya lo veo con otros ojos, los que ella me proporcionó, desde su propia visión. Empatía.
A pesar de las apariencias, aquellas personas que parecen de un carácter más débil, que siempre están agradeciendo y compartiendo de sí mismas, son las que más felicidad experimentan en su día a día. Son personas resilientes, crecen de las adversidades y ven oportunidades en todos los ámbitos. Adquieren coraje y fortaleza. No esperan a recibir o a que todas sus situaciones mejoren, para poder ser felices, simplemente, visten a diario y conscientemente el traje de la felicidad.
Te comparto un punto de vista. ¿Cuántas veces te ha sucedido que tuvieras unas ganas terribles de un servicio para vaciar tu vejiga? Cuando al fin ves la oportunidad, ¿te has sentido agradecid@ o lo has usado sin más?
Son muchas las sutilezas y ocasiones diarias para entrar en este estado, tal vez las quieras compartir en este espacio!