Como seguimiento al artículo anterior, también, en cuanto a nuestro sistema de explicaciones (según cómo nos contemos la vida así la vivimos y la sufrimos o disfrutamos), podemos fijarnos en la película "La vida es bella", donde el padre programa otra versión a la que él mismo está viviendo, por ofrecer una mejor calidad de vida a su hijo.
¿Te imaginas hacer eso con tu propia vida? ¿Sale de tus esquemas mentales? ¿Te podrías dar permiso? No se trata de hacerlo tan estridentemente, aunque para el niño era como vivía su realidad, era lo que su padre y entorno le emitían, lo natural.
Si lo meditas, podrás llegar a la conclusión de que, a pesar de estar bajo una influencia continua : nuestra cultura, educación, los padres, maestros, amigos, etc., siempre puedes elegir el cómo tomarte las cosas, el cómo sentirlas y el cómo pensarlas. Habrás vivido que, con personas muy afines a tu pensamiento, la sensación de lo que has recibido o lo que has experimentado viendo una película, o bien asistiendo a un suceso como observadores (no protagonistas), la sensación es diferente, es distinto el resultado de lo que a cada uno le ha parecido, de lo que proyecta. Esto también lo habrás observado con tus amig@s, cada uno, de la misma manera que nosotros mismos, ofrece un aspecto distinto que nos agrada y con el que nos sentimos a gusto, por eso los elegimos como amigos!
Te invito a que pruebes, a pequeñas dosis, qué tal te sientes con un enfoque más dinámico de cómo experimentar las cosas desde una perspectiva más feliz, entrenándote en ocuparte de las cosas, no de preocuparte. Tender a buscar soluciones a tus problemas, cuales quiera que sean, visualizándolos como retos.
Un abrazo enorme! Hasta pronto!