Coaching con perspectiva sistémica y Wingwave (emocional) Enfoca tu mente en lo que realmente quieres. Date permiso a soñar, y comenzarás a dirigir tu pensamiento enteramente a lo que mejor te sienta
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viernes, 25 de marzo de 2011
Carl Jung - Inconsciente
Carl Jung, discípulo de Freud y creador de su propia corriente psicoanalítica, invierte sus investigaciones en un concepto que da a luz: los arquetipos. Los muestra como procesos que se repiten a lo largo de la vida de la humanidad. Sostiene que cada uno de nosotros funcionamos desde algún patrón arquetípico con el que podemos identificarnos de uno u otro modo. Son herencias históricas que representan aspectos inconscientes que todos llevamos y reconocemos como parte intrínseca en nuestro ADN. Se trata de patrones antiguos que existen en la consciencia humana, y se pueden contar por cientos. Por lo general expresamos un conjunto de doce arquetipos que forman parte de nuestra familia íntima de arquetipos, lo que podemos llamar nuestro equipo de soporte personal a lo largo de la vida. Todos los arquetipos son esencialmente neutrales y manifiestan sus atributos tanto en la luz como en la sombra. Es decir, nos reflejan su parte potenciadora, pero también la inconveniente o limitadora. Aquella de la que no nos sentimos orgullosos o, mejor dicho, nos criticamos.
Cito a continuación unos pocos: Adicto, Alquimista, Ángel, Amante, Artista, Atleta, Abogado, Buscador, Caballero, Camaleón, Compañero, Cuenta cuentos, Cura, Chismoso, Damisela, Destructor, etc. El nexo común es que ninguno de ellos es mejor ni peor, sencillamente nos proporcionan conciencia de nosotros mismos, otorgándonos las herramientas necesarias para ser capaces de permutar las sombras en luces.
Un abrazo!
sábado, 15 de enero de 2011
El poder de la mente humana
Hay terrenos más abiertos al pragmatismo, a la perspectiva lineal (causa-efecto) y que se han demostrado científicamente. Sin embargo, no deja de ser válido para ese momento temporal, que puede ser en días, años o décadas. Puede servir de ejemplo cuando fue una certeza que la tierra no era redonda, y luego se constató que sí lo era; las dietas de adelgazamiento, cuando surgió el boom de medir las calorías, luego por aminoácidos, metabólicas...Me refiero a que lo que ahora es un sí tangible, por lo que llegamos a un convencimiento de que "nos lo creemos", más adelante ya no lo es. De la misma manera que, antes de ese nuevo hallazgo, servía el anterior. Movemos, cambiamos y todo es sistémico. Estamos interrelacionados. En el vídeo que te comparto, habrá mayor o menos excentricidad, se trata de los modelos mentales que cada uno tenemos. Por eso hay personas más "crédulas" y otras más "incrédulas", la diferencia está en la resistencia que oponen al infinito campo de posibilidades. Un ejemplo muy accesible en nuestra cultura es la creencia de los "Reyes magos". Ésta ha sido válida durante un tiempo, para unos más y para otros menos, sin embargo la "hemos adquirido como válida". A medida que modelamos nuestra inteligencia, que observamos y tomamos decisiones de lo que es creíble, conveniente, adaptable, funcionable...real (nuestra realidad), nos dirigimos hacia un terreno de tolerancia, donde damos cabida a nuevas opciones. Sin embargo también surge el camino del fundamentalismo, la intolerancia (esto es así y así se queda). Todo es crecimiento, y lo que para una persona es válido para otra puede que no lo sea, al menos no en la misma medida. Lo que sí que podemos aceptar todos es que el cambio en cada uno de nosotros es constante, lo podemos observar en nuestra forma física: nos crece el cabello, las uñas, se transforma nuestra fisonomía. También observamos que no todos llevamos el mismo ritmo de deterioro, hablando de una edad adulta. Vemos la posibilidad de que nuestras acciones y propósitos tienen su compensación, si nos hacemos caso y caminamos en nuestra propia corriente (aquello que nos sienta bien y nos aporta satisfacción), el paso será de retroalimentación, con apenas obstáculos y fluidez. Si vamos en contra corriente, no sólo no avanzamos, sino que la recompensa es de un sobre esfuerzo e impotencia por no llegar a lo que nos habíamos propuesto. Voy a poner un ejemplo, que puede llevar a polémica, pero que es de dominio público: el aspecto vital de Madonna. Muchas de mis clientas, cuando llegamos a cierto punto de su proceso y sucede esa actitud de "a mi edad....", directamente se les caen los argumentos, por supuesto que con rebequería, pero es algo directamente proporcional a su voluntad de acción. Por mucho que intenten razonar que la señora en cuestión dispone de tiempo y dinero, la dieta, el ritmo de vida y el esfuerzo en el ejercicio diario surgen de ella. De la misma manera que cada uno de nosotros dedicamos nuestro esfuerzo a otras labores profesionales o personales. En lo que te entrenas surge avance, sea lo que sea. De la misma manera, pero en proyecciones más rápidas sucede con nuestro sistema de pensamiento, aquello que manejamos todo el día es lo que vamos aportando a nuestro inconsciente y así dibujamos nuestros permisos, bienestar y aceptaciones. ¿no es lógico que si nos pasamos todo el día quejándonos no resolvemos nada más que recibir más de lo mismo?
Hasta la más pequeña acción requiere de una voluntad de nosotros: respirar, caminar, tragar agua, coger el autobús...
Para terminar, te comento que no hay edad para comenzar ni para pensar que no estás a tiempo. Mi experiencia con adolescentes, incluso con niños, me ha mostrado que somos nosotros mismos quienes nos capacitamos o nos imponemos. Con la energía de una sonrisa, un halago, un patrocinio (ver en las personas esa característica encantadora que les hace únicas), empatía, cariño, amor, te hablo de herramientas que todos tenemos y que, a medida que las utilizamos, cada vez las manejamos mejor; cambiarás tu visión del mundo. ¿Qué sucede cuando diriges una sonrisa a alguien?
Un abrazo y hasta pronto!!!
Hasta la más pequeña acción requiere de una voluntad de nosotros: respirar, caminar, tragar agua, coger el autobús...
Para terminar, te comento que no hay edad para comenzar ni para pensar que no estás a tiempo. Mi experiencia con adolescentes, incluso con niños, me ha mostrado que somos nosotros mismos quienes nos capacitamos o nos imponemos. Con la energía de una sonrisa, un halago, un patrocinio (ver en las personas esa característica encantadora que les hace únicas), empatía, cariño, amor, te hablo de herramientas que todos tenemos y que, a medida que las utilizamos, cada vez las manejamos mejor; cambiarás tu visión del mundo. ¿Qué sucede cuando diriges una sonrisa a alguien?
Un abrazo y hasta pronto!!!
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viernes, 4 de diciembre de 2009
Tercer paso del Segundo acuerdo
Los cuatro acuerdos de Miguel Ruiz
NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE
Tu verdad es personal tuya.
Tus opiniones y puntos de vista reflejan tus propios acuerdos y son tuyos personalmente. No es la verdad de nadie, sino la tuya.Con estas palabras, Miguel nos quiere indicar que cada uno tenemos una serie de códigos, patrones, creencias, valores personales, principios,... por lo que todo lo que tenga un sentido hacia nosotros variará hacia los otros.
Esto no sólo sucede entre diferentes personas, sino a nosotros mismos en distintos momentos de nuestra vida. Hoy no vemos las cosas como las vimos ayer, o como las veremos mañana. Cada día que vivimos, ejerce un cambio en nosotros, muchas veces no nos damos cuenta, pero de eso se trata la vida, de vivir nuevas experiencias, y, aunque la mayoría de los días te parezcan parecidos o te sucedan desapercibidos, siempre hay algo que interiorizas quizás sin percibirlo. Esto se parece al dicho "nunca te acostarás sin saber una cosa más". Ocurre que nos hemos acostumbrado a vivir tan atropellados, que ya las cosas "son de cajón". Muchas veces, cuando mis clientes muestran estrés y me comentan que acaban el día rendidas/os, sin la sensación de haber producido, más bien de vivir a la carrera, les solicito que se molesten un día en anotar todo lo que hacen. Les pido que lleven consigo un papel donde anotar TODO...Cuando la repasamos, han omitido un montón de cosas que ya las hacemos automatizadas, pero las hacemos. No saboreamos, nos atacamos a nosotros mismos con un sinfín de exigencias, de tal manera que muchas veces acabamos dando vueltas al recinto donde estamos, preguntándonos qué es lo que estábamos buscando, o qué es lo que íbamos a hacer. Incluso cuando es fin de semana, o cuando paseamos, no somos conscientes del paso rápido que llevamos. Esto lo podemos ver hasta en algunos ancianos, que van al mercado, a la tienda, y tratan de colarse: llevan prisa, una prisa heredada de un pasado exigente e inconsciente. Date cuenta de que, cuando eres dueño de lo que haces, te "centras" en la tarea, parece como si las manos te abarcaran más, como si todo se colocase en fila india y resuelves, solucionas, "cundes" lo impensable de cuando te pones a apretar el paso. Incluso cuando vamos conduciendo, cuando sufrimos las caravanas...¿es que poniéndote granate vas al liberar el tráfico o la caravana? En la mayoría de los trayectos, los habituales de ir hacia el trabajo, si calculas la velocidad máxima permitida, podrás darte cuenta que hablamos de una ahorro de 5 a 10 min. máximo. Ya sé, me dirás que ese tiempo es tuyo!!! Lo sé, pero precisamente porque es tuyo, no has de ser el guillotinador del mismo. Siendo que es tu tiempo, lo suyo es respirar y vivirlo, no sufrirlo. Ya sabes los ingredientes com los que puedes aderezar esa porción de tu vida: música, colocar momentos que deseas compartir con los tuyos al ir a casa, tramar una sorpresa, pensar un plan para el finde, repasar lo que deseas hacer de especial con tu día......Hay tantas cosas con las que construir en tu tiempo y no envenenarte!!! Tú mismo/a, ya ves que no tienes excusa para tomarte las cosas de empacho, las puedes tomar e ir digeriendo, nadie mejor que tú te las hace engullir. Los otros, a medida que ven que "tragas", se acostumbran y te ofrecen cubos y cubos de lo mismo, pues es lo que les muestras. Recuerda que si te comes el pastel en porciones, lo saborearás y digerirás. Si te lo comes de golpe, pasarás el día indigesto, no te sabrá y al siguiente pastel, al día siguiente, ya se te cerrará el estómago de verlo, será una forma de algo horrible, en lugar de exquisito. Usa esta metáfora con tu vida. Ya me dirás qué tal!
Un abrazo. Hasta pronto!!!
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