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lunes, 31 de diciembre de 2012

Nuevos caminos para experimentar



Parece que estamos en el último día de "algo" que, en realidad, es un ciclo que continúa.

Muchas personas hacen el balance de final de año, repasando sus momentos felices, sus momentos productivos, sus avances, sus cambios y sus rutinas. Otras personas lo hacen después de otro momento reconstructivo: después del verano.

El sentarnos y dedicarnos un tiempo a proyectar qué queremos hacer en un periodo de tiempo, como podría ser a corto (3-6 meses), medio (6-9 meses) o largo plazo (1 año o más), nos facilitará el hacer conciencia de que aquello en lo que invertimos con nuestra intención y lo seguimos, sucede!!!

Para que nuestros deseos y proyectos se materialicen, una manera muy efectiva es, sabiendo nuestras cualidades y momento actual, así como nuestro entorno potenciador (equipo a favor), visionar qué queremos, tanto en el terreno profesional como en el personal. Nos hemos de acordar que un equilibrio genera bienestar y satisfacción, de otra manera andaremos contra nuestra propia corriente.
Iniciar por conocer nuestros propios valores: aquellos que nos hacen bien, que nos permiten sentirnos y realizarnos, es un trabajo de nos da muy buenos resultados, nos resuelven las dudas diarias en nuestras elecciones. Si elegimos hacia nuestros valores nos sentiremos productivos y generaremos una energía de acción constructiva. Si vamos en contra de nuestros propios valores, con la falsa idea de beneficiar a otros, estaremos boicoteándonos, es un corto plazo hacia nuestra propia insatisfacción. Ahí nuestra ansiedad y el no entender qué está pasando, pues nos contamos que estamos haciendo y haciendo por los demás y no nos sentimos apreciados en la medida que entendemos justa hacia lo aportado.
Hagamos lo que hagamos nos sentiremos ofendidos y menospreciados: hemos comenzado “ninguneándonos” o “posponiéndonos”…ya sabemos que eso no resulta! Entonces, una vez más, intentar ese cambio de “chip” creando nuestra situación organizada de confort, nos lo facilitará el ir en pro de nuestros valores.

Ya tenemos un comienzo sensato y exitoso. Ahora a diseñar, desde nuestro propio respeto, aquellos sueños, deseos y proyectos pensados con las mínimas limitaciones.
¿Cómo?
  1. ¿Dónde quiero ir, qué quiero conseguir, qué me motiva a dar un cambio positivo….? Unas veces resulta de un “basta ya”, un golpe en la mesa, un enfado sostenido que no queremos que se repita o sencillamente una ilusión que tenemos! 
  2. ¿Dónde estoy ahora mismo? Mi realidad, mis aptitudes y actitudes, mis fortalezas, mis permisos para mejorar…mi ilusión! 
  3. Ya hemos creado una ruta, el primer paso nos sitúa en el punto B y el segundo paso en el punto A. Ahora tan sólo hemos de crear un “Plan de acción” para llegar de A a B, una especie de ruta con los pasos y la temporalidad creíble por nosotros para no agobiarnos y, en cambio, ver realizados todos los pasos!!!


No olvides ir revisando, paso a paso, cada una de tus acciones descritas en tu Plan de acción (esto te alentará a continuar) y, si fuera necesario, realiza los cambios precisos para que sea una realidad en la medida de tus avances y circunstancias. Sé flexible y bondados@ contigo mism@.

Si tienes dudas, o te gustaría una ampliación a este post, sólo tienes que solicitármelo y continuamos!

Para personalizar tu propia ruta, podemos realizar un exquisito proceso de coaching, tú eliges. Tal vez sea un bonito regalo para tu realización vital: personal + profesional. Estaré encantada de guiarte, si así lo quieres.
Aquí me tienes!!!!


Feliz año 2013

domingo, 12 de agosto de 2012

El coaching como disciplina emergente



 Cada vez se alza más el rumor de este término anglosajón, es como un sonido que ya vamos aceptando dentro de nuestro vocabulario. Como todo lo que se mueve, el coaching está presente en todos los medios de comunicación, sin embargo, hay algunas noticias que pueden llevarnos a interpretaciones dispares, lejos de su verdadera esencia.
Algunos artículos nos pueden conducir a la confusión con una terapia, como es el caso del reciente artículo que se publicita en la web de un nuevo programa televisivo, donde llaman coaching a la experta labor de unos especialistas en nutrición, psicología y actividad física. Es importante saber discernir de qué trata realmente el coaching, pues podría desprestigiarse antes de darle una oportunidad. La receta del coaching integra psicología humanista, filosofía socrática, inteligencia emocional, conocimiento de nuestros valores, dosis de análisis transaccional, de programación neurolingüística, empoderamiento y gestión de vida. Sin embargo se centra en la pregunta inteligente. Todo ello bajo la conciencia de facilitar al individuo su mejor manera de aprendizaje, que se inicia con la claridad de lo que realmente le importa y prosigue con su autoconocimiento, para culminar en un plan de acción que le lleve a su meta deseada. Eso sí, siendo consciente a cada paso de su flexibilidad en darse la oportunidad de ir reposicionando el GPS, esa ruta adaptada a su momento actual.
Lo más relevante y exquisito del coaching es la forma en que consigue que extraigas tu excelencia, esa provocación de cuestionarte tus propias creencias, aquellas que ya no te sirven y te encorsetan, te atan y te convierten en intolerante. Hablamos de un, en apariencia, sutil diálogo que te conduce a tu propia generatividad, a no sólo aceptarte sino a ser dueño de tu propio destino, de tus decisiones y actos. Se trata de una disciplina que te enseña a pescar, no a colocarte los peces en el plato, de manera que recojas y entrenes esas herramientas que te permitan desaprender y aprender nuevamente sin esos condicionantes que ya no se dicen con nuestra realidad sistémica. Somos seres interdependientes, no podemos detenernos ni esperar que nada ni nadie se detenga, es ir contra natura. Lo natural es el cambio, lo podemos provocar o adaptarnos con ciertas dosis de resiliencia.
Hay quienes opinan que nace como sustituto de la falta de calidad en nuestras relaciones, la figura de ese amigo, la desaparecida figura del confesor, ese maestro con atributos de mentor… De lo que no hay duda es que el coaching es una potente herramienta fruto de un acumulo de técnicas que surge como solución a las necesidades que la sociedad actual requiere: entrenarnos para el cambio. Ser responsables.
El cambio es constante, el tratar de pararlo, muchas veces inconscientemente, mediante bloqueos, postergaciones, mirar hacia otro lado…sólo lo dificulta y provoca más estruendo, más trauma, crisis, dolor.
¿Qué tal lo llevas con tu propio cambio?

miércoles, 28 de marzo de 2012

Crea tu plan de acción

Te presento un vídeo que rescatará de ti alguna sonrisa. Es ese momentito del día que te dejas llevar y relajas tu mente, al menos en el plano consciente.
Verás clara la diferencia entre tenaz y tozudo. También la perseverancia y constancia en algo que el protagonista, en este caso el cerdito, desea conseguir: su galleta.




¿Has pensado por qué tanta insistencia? Fácil, su motivación! Le ha llegado el aroma del tarro de galletas y tiene ese sentido, el del olfato, muy activo.  
Después de todo, eso es lo que nos echa atrás de nuestros deseos y objetivos, la falta de motivación o el no saber cómo ir alimentándola. Sencillamente creemos que el deseo desaparece, siendo la motivación la que no sigue en un nivel suficiente como para sostener la consecución de nuestros actos y conseguir nuestro propósito.
La recompensa es frustración, malestar y bajada de energía (pariente de la depresión). Incluso puede aparecer algún que otro "no valgo", "no consigo...", "no merezco...". Esto es como premio doble: además de no conseguir lo que deseamos, nos auto-castigamos y creamos una creencia limitadora que cada vez nos dificulta más el aventurarnos, si quiera, a tener ciertos deseos. (ya creemos que no podemos -de ahí el término creencia limitadora-).
En este caso, el deseo del cerdito es comerse las galletas. Está claro que es un final inacabado, pues sólo ha de dar un golpe al cristal y conseguir su objetivo. (dejemos que tome aliento!)
Lo primero a observar es que tenía 1 objetivo claro: comer galletas. 
Su plan de acción es conseguir llegar hasta el tarro.
El momento es "ya". Y las acciones propuestas van surgiendo a medida que la anterior se le resiste.
Esto es tenacidad. Han habido la tira de obstáculos, sin embargo no ha cesado en su cometido, sabía lo que quería y lo veía a su alcance.
Tozudez habría sido el empezar a pelearse con los obstáculos, de manera que le hubieran alejado de su objetivo.
Su motivación no ha cesado en todo el tiempo, ha utilizado imaginación, pero sobre todo acción!.
Este es un ejemplo que puedes extrapolar a tu vida, para conseguir aquello que desees.

Esto es lo que un coach te ayuda a conseguir, diluyendo las creencias limitadoras, cosechadas por experiencias pasadas, que ya no te facilitan, sino que te alejan y dificultan de tu bienestar, satisfacción y realización personal.
¿Has observado algún patrón, de desmotivación o de conseguir, en tu vivencia? Estupendo, ahora te será más fácil! 
Te invito a que la compartas y seguimos creciendo :-)