martes, 4 de febrero de 2014

Permiso para soñar

¿Forma parte de tu sueño?

Qué sería de esa magia que provoca la ilusión en todas nuestras células si no nos diéramos permiso a atravesar esa barrera de la “no seguridad”…
Hay etapas en nuestra vida en las que nos permitimos negarnos un poquito, o muchito, de nuestros sueños postergándolos en pro de esas prioridades que, para nosotros y en ese momento, son reales (carrera, crear una familia, hijos, trabajar en lo que sea para nuestra independencia). Sin embargo el prolongar esta situación, parece que forme un otoño en nuestra vitalidad, como que ahora que todo está, más o menos, tranquilo en mi vida, ¿dónde voy yo a realizar mis sueños? Podemos ponernos todo tipo de excusas (repito, reales para ti): edad, momento económico, una aventura sin garantías, molestar a la familia con mi cambio, atravesar esa barrera del “equipo en contra” (¿hombre, mujer, estás seguro de lo que dices? ¿No crees que tú mismo – misma te estás complicando? “virgencita, virgencita,…” ¡Ahora que la situación laboral y la emprendeduría están tan complicados!)
De repente, tal vez sin tan siquiera comentar tu sueño a tu entorno (familia, amistades), tu propia mente ya lo rechaza, crea un diálogo interno arrancando nuevamente esa sonrisa hacia la posibilidad aún sostenida pero postergada durante años. “¿Cómo se me ocurre tan siquiera crear una burbuja de posibilidad en mi pensamiento? Las cosas están como están y no voy yo a arriesgar esta limitada confortabilidad”. Y digo limitada porque tampoco es para “tocar campanas” ni andar sobrad@. Sencillamente subsistir, conformarme y, por supuesto, agradecer lo que tengo.
¿Y si agradeces, ya mismo, tener la suficiente confianza en ti y en la vida como para dar un voto de confianza a que el deseo sea posible, un deseo concedido que sólo lo alejan tus miedos y situación?
No tenemos todas las respuestas, aunque a veces estén a nuestro lado, pero la ceguera que provocan las emociones miedo y rabia no nos hacen fácil la tarea de ver más allá de lo que “la mayoría” juzgaría como riesgo innecesario. Bajamos tanto y tanto el listón, que apenas nos atrevemos a caminar una corta distancia fuera de lo que consideramos seguro, de lo que consideramos sensato, de lo que podemos contar a otros sin el pitorreo adulto de la crítica.
Hazte esta pregunta: ¿pueden/deben vivir otros la vida por mí? El riesgo siempre es tuyo, pero también el éxito y la felicidad. Te recuerdo que eres el dueño o la dueña de tu vida, que con tu energía aportas al mundo, que eres responsable de tus pensamientos, palabras y acciones. Flaco confort disfrazado de prudencia cuando termines tu camino y te pidas cuentas a ti mismo, pues quedan inválidas pedírselas a otra persona, entorno, situación o país.
Te invito a que visualices cómo te sentirías con tu objetivo realizado, tu sueño hecho realidad. ¿Perjudicarías a alguien o dignificarías tu vida? ¿Crees que has venido al mundo a sufrir o a aportar tu talento y disfrutar? Cuando atraes a tu pensamiento el “qué”, el “cómo” se abre camino, todo fluye, estás creando. Los obstáculos son parte de la aventura, de esos bajones que a veces nos vienen desde la duda, y del peaje de desapegarnos de una forma antigua de pensar heredada por las normas y limitaciones de otros.


Tienes un lienzo en blanco (tu vida que la creas a cada momento), un lápiz (tus pensamientos), colores (tu imaginación), movimiento (tu ilusión). El lienzo admite olor, tacto, sensaciones, música y la emoción que garantiza el éxito: alegría. ¿Dispones de todo el material? ¡Pues adelante! Diseña, anota, haz tu listado, crea tu propio póster y, por el camino hacia tu meta irás recreando el paisaje. Un paisaje siempre sereno, pleno y con anécdotas. Verás que el entorno se fija en ti, te ven con paso ligero, sabiendo tú hacia dónde vas, teniendo la confianza que, de la misma manera que ya has conseguido aquello en lo que te has puesto en cuerpo y alma, ahora tienes todo lo necesario para que se realice nuevamente. Tan sólo has de sostener ese sentir, vibrarlo a diario, como si fuera tu sombra, algo que te nutre, pero no ciega, todo lo contrario, te llena de luz y alcanzas esa claridad que te ayuda a discernir de lo que te aleja, que te lleva con tenacidad directo a la meta. Una meta medida y visualizada, pues después de esta viene otra, tal vez de distinta intensidad, sin embargo esa es la aventura de la vida: hacer caso a esa vocecilla interior que se disfraza de niño inquieto por aprender, por fin, sin castraciones desde los miedos de otros.
En el penúltimo párrafo del artículo de Steve Jobs, comento un cuento que te lleva a la responsabilidad de una bonita esquela, a la medida de tus valores, una vida digna por haber estado presente en ella, no condicionado por las indicaciones de otros. Es tu tarea elegir, tras conocerte, qué te acerca o te aleja de tu bienestar. Sólo tú tienes tu verdad, cada uno la suya, bajo el respeto propio y ajeno. Verás que, hasta en el documento nacional de identidad, como en su nombre indica, tienes identidad propia, sólo hace falta que tú también te la otorgues!!!
Ponte en marcha o continúa con la marcha que has iniciado. Si es necesario, la rediseñas y adaptas a lo que vayas descubriendo de ti mismo o misma, mientras estés a tu lado será auténtica. Recuerda que la vida sí lo está y es una muy buena compañía.

Post motivado tras la sesión de Coaching grupal: "Coaching & Drinks", desde la situación de una de las asistentes asiduas desde que se inició, con un elevado nivel de crecimiento personal. Muy agradecida por su apuesta y la del resto de compañeras y compañeros e inversión en calidad de vida. GRACIAS.



Puedes comentar tus dudas, tal vez disuelvas las de otros que aún no se habían planteado. Gracias por tu tiempo.

viernes, 17 de enero de 2014

Crecimiento diario

Artículo recuperado de www.tuacierto.com publicado el 01.05.2012

Crecimiento diario

Continuar trabajando en tu crecimiento personal es un reto que alienta la satisfacción diaria de estar presentes en la construcción de nuestra vida. En intervenir para que sea tal como la deseamos.
Stephen Gilligan, hipnoterapeuta Eriksoniano, indica que abandonamos nuestras almas cien veces, no, mil veces cada día. Así, lo que hacemos no es una “cura” sino el comienzo de una tradición: la de mantenerse conectado relacionalmente en cualquier circunstancia.
La relación interna, con nosotros mismos, es lo que nos lleva a poder sentirnos en equilibrio, de una pieza, frente a los muchos momentos en los que nos boicoteamos y remamos en contra de nuestro bienestar. Justamente actuamos y pensamos de esa forma que rechazamos de otros: herencias antiguas que no hemos sanado. Creencias limitantes pendientes de transformar.
Se necesita mucha práctica para continuar alimentando la tradición de un patrocinio propio, de observarnos, conocernos y fortalecernos en nuestras virtudes para, con ello, disolver, hasta que ya no quede rastro, nuestros conflictos internos. Poner el énfasis en todas nuestras fortalezas y brillo, soltar, dejar de anclarnos en aquello que despreciamos y nos duele e incomoda.
Tal vez, en nuestro entrenamiento, requiramos meditar, hablar con algunas personas (sabremos elegirlas), frenar el ausentismo de nosotros mismos y reconstruir una relación auténtica desde nuestra esencia, lejos de temores, rabias, rencores y amenazas hacia nuestra felicidad.
Nos damos cuenta de que nunca podemos dejar de desconectar; de hecho, aprendemos a aceptar que desconectamos de nosotros mismos muchas veces cada día. Son como saltos cuánticos, brincos mentales en los que nos aferramos al piloto automático, hasta que regresamos conscientemente (algo nos “pita”) y reconducimos hacia nuestro bienestar.
Cuántas veces ocupamos nuestro pensamiento, nuestro tiempo que, en esencia, es nuestra vida, en aquello que no nos gusta, en lo que no queremos, en lo que no debería ser, no debiera hacerse… ¿Somos conscientes del mal que nos estamos haciendo? Al principio no, parece que sea normal, habitual, cotidiano. A medida que nos ocupamos responsablemente de nuestro estado anímico (del alma), los tiempos empleados en perdernos van encogiendo. Cada vez tardamos menos en darnos cuenta que no estamos siendo constructivos y retomamos la riendas de nuestro pensamiento, por lo tanto nuestro sentir y actuar.
A medida que aceptamos la realidad de esta situación, podemos fortalecer y suavizar nuestro compromiso de “continuar volviendo siempre” al yo relacional y sus bondades.
Se cuenta que un alumno de Morihei Ueshiba, el fundador del aikido, dijo una vez a su maestro: “Sensei, tú nunca pierdes tu centro”. Ueshiba replicó que él perdía su centro tan a menudo como la persona de al lado, sólo que él retornaba más rápido. Así, a medida que renunciamos a la esperanza de “aferrarnos” a la perfección y estar siempre centrados, nos abrimos a la flexibilidad “como de bambú” del centro móvil al que siempre podemos volver.
La resistencia al cambio no es nada más que el miedo a lo desconocido. Si realmente deseas salir de tu incomodidad, tal vez valores y pases por la báscula del equilibrio si, en verdad, arriesgas tanto en la aventura de probar ese cambio.


jueves, 16 de enero de 2014

Generando el efecto mariposa

Artículo recuperado de www.tuacierto, publicado anteriormente el 2/10/11


Generando el efecto mariposa

Un artículo publicado en la Contra de La Vanguardia al que hice referencia, nos indica la necesidad actual de relacionarnos. Recuperar esos momentos auténticos con los amigos, que bien pueden ser renovados al paso en que nosotros mismos nos renovamos.
A pesar de estar muy interconectados virtualmente: internet, redes sociales, correos electrónicos,... comparto con muchas personas que nuestra energía aumenta cuando estas conexiones son en persona. En la mayoría de los eventos, reuniones, encuentros en los que intervenimos o asistimos, nuestro estado anímico varía cuando nuestra mente se posiciona neutra y con ganas de percibir lo que otros nos aporten y aquello que nosotros podamos aportar.

¿Te suena la frase "vamos a tomar algo"? Seguido va una sonrisa y un permiso a pasar un rato agradable, en una charla más dirigida a profundizar en aquello que no solemos exponer públicamente por las redes sociales, más bien hacia ese compartir abierto y relajante.
Esto es lo que te propongo, que vayamos a tomarnos algo, amenizado de una charla en la que podamos compartir aquellas versiones de nuestra vida que nos parezcan complicadas o que no hayamos digerido o entendido. Tal vez que se nos agobien o empachen.
Este es mi granito de arena para poder empatizar más con nosotros mismos y nuestro entorno, de manera que nuestra vida sea más alegre y la disfrutemos conscientemente. Una forma de compensar aquellos momentos en los que parece todo más oscuro y retorcido de lo que en realidad sucede.
El efecto mariposa que te he mostrado en la foto superior es justamente lo que sucede: un pequeño movimiento nuestro revierte en toda la energía. El sentirte bien es lo que promoverás, desde ti mism@.
¿Vienes a dar tu paso? Apúntate!!

Comentarios: 4

  • JimdoPro
    #1
    tuacierto(domingo, 02 octubre 2011 13:49)
    Nos vemos el miércoles!
  • #2
    Toupeiro(martes, 31 enero 2012 00:25)
    Muy interesante, volveré con más tiempo a visitar este blog, ahora es tarde, el motivo de mi visita es para agradecerte tus palabras en uno de mis blogs.

    Si quiere puedes visitar mi otro blog
    En Humor con
    JimdoPro
    #3
    tuacierto(martes, 31 enero 2012 01:12)
    Gracias, Javier.
    He ojeado un poco tu otro Blog. Como verás ahora estás en la web, más estática. También puedes visitar el Blog: http://splashurl.com/qchnq75 con más movimiento o los otros artículos que voy publicando: http://splashurl.com/nmc4rza Tu presencia será un honor.
    Un cariñoso saludo,
    Mª Carmen
  • #4
    Toupeiro(miércoles, 01 febrero 2012 21:10)
    Sabios consejos

    Saludos

miércoles, 15 de enero de 2014

Diseña tu relación de pareja

Edición del artículo publicado en  www.tuacierto.com, ahora allí anulado


Diseña tu relación de pareja

Foto de internet
Foto de internet
Ese sentimiento de soledad, muchas veces pensamos que lo podríamos compensar hallando pareja. Salimos a la caza y no somos conscientes de realmente qué queremos.
En este caso, para evitar dificultades, propongo realizar un listado de las características que, en teoría, tendría que tener esa otra persona. Así seremos conscientes y nos facilitaremos el reconocerla, lejos de impulsos prácticos y de corto metraje. Es decir, cuando proyectamos en nuestra mente lo que sí queremos, es mucho más fácil hallarlo.
De la misma manera que hacemos con cualquier otro deseo: preparar el planing de un viaje, preparar las maletas, nuestro futuro, elegir el colegio para nuestros hijos, el traje que queremos llevar para cierta ocasión, preparar la colada, planear la comida... En la mayoría de las cuestiones, no nos parece raro el listar lo que queremos.
A continuación os comparto un relato de un ejercicio propuesto a un cliente en una de las sesiones de coaching de su proceso. La realización, por parte del cliente, del ejercicio es privada y goza del secreto profesional.

Antes de realizar el ejercicio, me presenta la siguiente duda:

No se si entiendo bien lo que quieres decir cuando dices: “definir lo que deseas encontrar al otro lado (persona), como espejo para que refleje ese amor que, sin la otra persona queda cojo y falto de emoción.

…Hablan de almas gemelas, de la media naranja…Son esas partes que nos reflejan el sentimiento de “completos”. En sí ya lo somos, pero aquella esencia que nos “encanta, enamora,…” del otro es también nuestra, pero algo impide que surja al exterior. Requerimos de otro para que la revitalice, para sentirnos (valga la redundancia) completos. De ahí que las personas se vayan distanciando: ocurre que ya alcanzamos eso que necesitábamos de nosotros mismos, y seguimos buscando más realización en otra persona, según el crecimiento y momento que atravesamos. Si conseguimos el equilibrio, el respeto, la satisfacción diaria, la pareja entra en nuestros planes, si no es así, nos distanciamos. He ahí la complicidad, la complementación, el aprender de nosotros mismos (aquello que dicen conocerse, tolerarse, aceptarse…saber quién es esa persona cuya imagen aparece cuando nos miramos al espejo). La libertad, eso tan ansiado desde la prehistoria en la humanidad, es uno de los valores que todos apreciamos, seamos conscientes o no. El saberla manejar junto a otra persona, requiere ciertos alicientes que la permitan: compromiso, objetivos alineados, compensación, respeto, vernos y ver al otro como seres en construcción, mantener esa mirada de las riquezas que tiene el otro, asistir a su crecimiento sin perdernos el nuestro. Crear una relación entre 2 personas como un equipo, no como 2 rivales. Tener el coraje de escuchar, de parar el pensamiento y raciocinio, y avanzar hacia esa metacomunicación en la que ese gesto, esa mirada, esa mueca ya hable por nosotros y la recibamos sin pretender excusas, quejas ni lamentos. Una especie de desnudez, un acercamiento desde esa energía que caracteriza a la otra persona, una ternura digna de atravesar y atravesarnos. Sembrar la ilusión, emprender nuevos retos, saltar los obstáculos como alicientes de una vida conjunta en la que cada uno, al levantarse sigue apostando por la maravilla que es estar al lado del otro. Más allá de interpretaciones, de reclamaciones…auténtico. Ser conscientes de que no se trata de un encarcelamiento, que cada uno tiene su espacio, al tiempo que es agradable compartirlo, que puedes contar con el otro, que está ahí. Que la/lo quieres por él mismo, no por lo que podría ser, no por un acuerdo fruto de un desengaño. En esa libertad mencionada, desde un respeto y responsabilidad personal (ni colgarnos en el otro ni llevarlo a cuesta), el aspecto relacional es esencial. Somos seres interdependientes, cada persona requerimos de nuestro espacio, nuestro tiempo a solas, nuestras relaciones con otros (compañeros de trabajo, amigos, clientes, familiares), sin embargo el sentimiento de soledad nace desde uno mismo. A veces sucede que no sabemos estar con nosotros mismos, puede que incluso nos aburramos. Observa la esencia de lo que expone la lectura del libro “Mecanoscrit del segon origen” de Manuel de Pedrolo, la vida, sin nadie con quien compartirla no tiene sentido, es una forma de supervivencia limitada. Tienen medios materiales a su alcance, todo lo que puedan necesitar, sin embargo no lo pueden disfrutar, falta lo esencial. Tuve un primer contacto con ese libro cuando cursaba Bachillerato, luego lo retomé, y volví a saborear, cuando cursaron Bachiller mis hijos (uno y otro) y los profesores continuaban recomendándolo, como lectura obligada.
Cuando uno está bien consigo mismo, la presencia del otro es agradable, tenemos ganas de compartirlo, de revivirlo, de experimentarlo nuevamente con la energía del otro, con sus bendiciones (ben-diciones). Lo mismo sucede cuando tenemos momentos bajos, que, al compartirlos baja la intensidad del malestar. Sin embargo, cuando estamos mal con nosotros mismos, ahí sucede la contrariedad, buscamos un escudo, un alma expiatoria donde volcar nuestra propia decepción. Es como si tuviéramos la necesidad de buscar el fallo en el otro, y suele ser inconsciente. De la misma forma que nos sucede en otras relaciones como las laborales. Esta ceguera hacia nosotros mismos, va revertiendo esa visión que, en un principio teníamos de la otra persona, acabando por encontrar en ellos aquellas partes que reflejan las que de nosotros mismos no aceptamos ni toleramos.
… ese amor que, sin la otra persona queda cojo y falto de emoción. La misma energía que surge en la adolescencia, esos momentos de no saber qué queremos, adónde vamos, indecisiones, miedos, cambios…también sucede en edades que consideramos biológicamente adultas. Siguen los cambios hormonales, se ralentiza la renovación física y, socialmente, nos vemos en la obligación de “dar una imagen adulta, responsable, de valor”, parece como si estuviéramos exigiéndonos más y más, y ahora sin la ventaja que podría ofrecer la excusa de la “inconsciencia juvenil” o de la “inexperiencia”. ¿Quién es nuestro peor enemigo??? Está claro. Nos aislamos en círculos viciosos, vemos oscuridades, medios vasos, ¿qué regenera sí o sí la energía? ¿Qué la destruye? Amor / miedo. El milagro del nacimiento, en sí ya confiere que seamos “amables”: dignos de ser amados. ¿Por qué no comenzar ese acto con uno mismo, en el instante en que lo sabemos? Somos conscientes de que el reconocimiento muchas veces lo buscamos afuera, que venga desde otros. Somos expertos, cada uno en su propio formato, en llamar la atención “ser atendidos”. Entonces, si nos reconocemos, luego, nos podemos atender, no sería iniciar el proceso desde una buena base, en lugar de andar deambulando y buscando, cuando lo tenemos al lado?! Cuando estamos en ese estado de satisfacción, imagina compartirlo con otro ser, sin dependencia, por puro placer, por tener y poder ofrecer.

Es mi deseo os sea provechoso y os conduzca a otra versión de la que ya hayáis aprendido.

Comentarios: 2

  • #1
    PABLO(jueves, 28 junio 2012 02:32)
    Gracias por compartir esta hermosa y profunda reflexión, creo que la vida esuna camino de aprendizaje, y esta etapa de soledad en la que a veces deambulamos los adultos por largos periodos de tiempo, sin tener claro lo que buscamos como queriendo no fallar otra vez,y este miedo nos impide mostrarnos como realmente somos, el error en las relaciones de pareja tiene un peso considerable en nuestra sociedad, como no nos gusta lo que reflejamos, ante nuestra incapacidad para menejar este miedo, preferimos ocultarnos, y esto refuerza nuestra soledad y baja autoestima. el libro que mensionas “Mecanoscrit del segon origen” de Mercè Rodoreda, crees que este editado en Español? gracias y recibe un fuerte abrazo eres muy amable
  • JimdoPro
    #2
    tuacierto(martes, 03 julio 2012 02:03)
    Hola, Pablo!
    Ante todo, te pido disculpas por un error en el nombre del autor, el cual acabo de subsanar. El verdadero autor del libro "Mecanoscrito del Segundo Origen" es Manuel de Pedrolo y sí que está editado en castellano.
    Respecto a la autora Mercè Rodoreda, el libro que podría llevar a un aproximado valor emocional lo imprime en su obra "La Plaza del Diamante", que también fue editada en formato cinematográfico.
    No sé desde qué lugar geográfico me escribes, sin embargo una de las opciones bastante ilimitadas es la que ofrece, para según qué zonas La Casa del Libro desde su web (en google la encuentras!).
    Desde otro aspecto, hice un resumen del libro "Dos Almas Gemelas" (http://www.tuacierto.com/recursos/lecturas/dos-almas-gemelas/), el cual puede "endulzar" bastante otra mirada de un mismo mensaje.
    Muchas gracias por tu lectura, comentario y gratitud expuestas. Es un verdadero placer tal reconocimiento, una bonita forma de valorar y mostrar utilidad a mis artículos.
    Un fuerte abrazo y mis mejores deseos.
    Hasta pronto!


martes, 10 de diciembre de 2013

Salud. Raw Food


Se avecinan fiestas. Uno de los actos sociales más populares versa en compartir presencia junto a una comida, más o menos copiosa. Vamos a prepararnos para no acumular toxinas y grasas que no podamos eliminar con el transcurso habitual de nuestro día a día.
Os propongo unos saludables cambios de hábitos en la alimentación. Lo podéis hacer fácil, ir introduciendo como plato principal unas suculentas, o más humildes ensaladas variadas, a días alternos. A ver qué tal os sonríe vuestro cuerpo.
La propuesta de los Raw Food (Alimentos crudos) es comer alimentos frescos y en estado original, tal y como nos los brinda la naturaleza. Es un capítulo de la salud alternativa decantada hacia lo vegetal, como centro vital nutricional del hombre para desarrollar su vida de una manera holística.
Los vegetales crudos, la frutas, las semillas germinadas y brotadas,...Todos ellos en un baile colorido y sabroso, lleno de aromas auténticos. Ya lo decía Hipócrates como factor influyente en nuestro bienestar. Los elementos que nos ofrece una alimentación viva conducen a un nuevo equilibrio en la relación del cuerpo con sus combustibles. Se trata de una alimentación naturalmente baja en calorías, equilibrada, rica en proteínas, enzimas, grasas poliinsaturadas, aceites esenciales variados, agua estructurada y gran variedad de minerales.



Ocho propiedades a observar en un vistazo
  1. Desintoxicante. Los alimentos crudos poseen un gran poder depurativo.
  2. Ayuda a mantener el peso. Si, además, lo acompañas con ejercicio físico regular, espléndido.
  3. Mejora el funcionamiento del sistema inmune. También el de las células, elevando nuestras defensas.
  4. Ayuda a revertir el proceso de envejecimiento, ya que son alimentos con alto contenido de antioxidantes y enzimas capaces de revitalizar y regenerar el organismo.
  5. Favorece el funcionamiento del cerebro y la mente.
  6. Evita el estreñimiento, favorece el proceso digestivo y estimula la producción de la flora bacteriana benéfica.
  7. Se aprovechan todos los nutrientes: vitaminas, minerales, proteínas, grasas, hidratos de carbono, fibra y fitonutrientes, muchos de los cuales se alteran durante la cocción.
  8. Aumenta la energía, gracias al aporte de hidratos de carbono de rápida asimilación presente en frutas y verduras. 


Más beneficios :)
  • Desobstrucción de los capilares.
  • Refuerza el sistema inmunológico.
  • Equilibrio en la coagulación sanguínea.
  • Regulación del colesterol.
  • Disolución de grasas acumuladas.
  • Eliminación de productos tóxicos.
  • Mejoras en la fecundidad, la visión y la audición, así como en las funciones gastrointestinales, renales y respiratorias.
  • Cicatrización de heridas.
  • Mejoras en el sueño y en la predisposición anímica, reforzando el pensamiento feliz y creativo.
Ya sólo queda decir, ¿alguien da más?!!! 
Con un pequeño cambio de hábitos, todo lo que aportamos posiciona la báscula en una decisión sin dudas.
Buena suerte en la experiencias, ya me irás contando. Puedes aportar desde tu comentario de experiencias alimenticias saludables.



Fuente: Salud Alternativa.

lunes, 28 de octubre de 2013

El poder ilimitado de la mente. Nuestras Creencias

Con el poder de nuestra mente muchas personas hacen tareas increíbles.
“La calculadora humana”, por ejemplo,  era el apodo de un chico que hacía cálculos exactos sumamente complicados.
Muchas de estas pruebas las documenta el instituto Stanford, donde nos indica que la mayoría de nosotros, tan sólo utilizamos un 2% del potencial de nuestra mente.
Os recuerdo una antigua noticia en TV:
Un Joven mecánico estaba debajo de un vehículo reparándolo en el garaje cercano a su casa. El coche se le cayó encima y le atrapó, su madre viéndolo desde el patio de su casa, sale apresurada a salvarle. En un estado de alta tensión, donde los segundos cuentan, su adrenalina se eleva, con lo que consigue levantar con una mano el coche y con la otra arrastrar a su hijo de debajo del coche. El hecho fue consultado con un neurólogo, quien atribuyó la fuerza de la señora, de 56 años y un peso de 41 kg., frente al de un vehículo 20 veces más pesado que ella misma, al poder de la mente subconsciente. Su mente subconsciente le mostró cómo utilizar un poder que, hasta ese momento, ella no sabía que poseía.

En el libro “El juego de la vida”, su autora Cherie Carter-Scott dice: “Todo lo que necesitas saber para triunfar se encuentra dentro de ti. Lo único que necesitas hacer es preguntar, escuchar y confiar"

Todos los días programamos, sin ni siquiera darnos cuenta, nuestra mente para triunfar o para fracasar. La mente subconsciente es una de las cosas más poderosas que tenemos. De la misma manera que es muy frágil, pues si sembramos nuestro día de ideas negativas y corruptas, o si la exponemos a vicios y malos hábitos, es sólo cuestión de tiempo a que la reprogramemos y la mente sucumba ante estos comportamientos.
Si caminamos hacia un examen con el pensamiento de que no lo vamos a aprobar, o si vamos a una entrevista y ya pensamos que no nos van a seleccionar, o si buscamos pareja y creemos que sólo vamos a encontrar a quienes no nos gusten,… ya nos estamos programando, justamente para lo que tememos, para lo que no queremos.
Como dice Henry Ford: “Tanto la persona que cree que va a triunfar como la persona que cree que va a fracasar, las dos están en lo cierto”



¿De qué llenas tu mente? ¿De miedos y ansiedad o de alegría y sueños?
El resultado de adónde llegues en tu vida será el resultado de todo aquello que hayas depositado en tu mente.

¿Qué nos aleja de nuestro deseo?
  • ·         La impaciencia. Lo queremos ver ya realizado, no permitimos el tiempo suficiente de elaboración.
  • ·         El quejarte y culpabilizar a otros de tus demoras en conseguir lo que sea, responsabilizar a las situaciones, al entorno,… es boicotearte. Dejas de ocuparte en ti, es cuando te estás deteniendo en los obstáculos.
  • ·         No confiar en ti. Cualquier avance se ve mermado por tus dudas, tus creencias limitadoras: esto no es tan fácil, la vida no es justa, esto no lo conseguiré, nadie lo ha hecho antes, no valgo, no lo merezco, no sirvo para esto, no heredé los genes suficientes…


Hay una frase que  Silvester Stalone dice en la película “Rocky”: “Dios no me dio mucho cerebro, por lo que tuve que aprender a utilizar mis puños”
Ciertamente, esta frase es algo que escuchó pronunciar a su padre muchas veces y que por mucho tiempo lo desvió de descubrir si era cierto. Sencillamente formó una creencia, que no se había jamás cuestionado, y la daba por válida. Por tanto, no existía posibilidad contraria en su mente. Hasta que un día probó a discernir de la creencia y se dio cuenta de que era limitadora y comenzó a poder utilizar su cerebro a conciencia. El actor cuenta que consiguió empezar a triunfar cuando logró deshacerse de esta creencia y comenzar a creer en sí mismo.

Las creencias tienen dos maneras de insertarse:
  1. Por nuestras figuras de autoridad.- Lo que oímos de nuestras figuras de autoridad, desde bien pequeños. Son aquellas personas que tienen credibilidad para nosotros: padres, maestros, hermanos mayores, vecinos, estrellas de cine, periodistas, filósofos,…aquellos que nos merecen confianza.
  2. Por nuestra experiencia.- Aquellas situaciones que nos llevan a crear una norma en nuestra vida, tanto desde una situación feliz (momentos maravillosos) como desde una situación difícil, temible o triste. Ambas marcan, a modo de sello, una creencia según cómo lo hayamos descifrado y sentido. Ambas quedan registradas por un tiempo en nuestro recuerdo y, normalmente, vienen acompañadas de una música, un olor o un sabor. Incluso acceden sutilmente en nuestro estado de ánimo. (¿Recuerdas ciertas olores, canciones, texturas, que te llevan a una emoción de alegría y, sin embargo otras a una de tristeza, temor o rabia?)


“El hombre desea aprender por naturaleza”. Aristóteles.
Tan sólo tenemos que aceptar nuestro verdadero potencial y poner en “revisión” aquellas creencias que nos limitan y bloquean en nuestro deseado avance. Tanto si han sido trasladadas desde nuestras figuras de autoridad, como desde sucesos en nuestra vida que hayan creado experiencia;  para poder deshacernos de ellas y crear las que verdaderamente nos llevan a nuestro talento, bienestar y felicidad.
Las creencias son piramidales, por lo que si consigues localizar una que te bloquea en tu avance vital, muchísimas cosas por debajo cambiarán en tu vida hacia más libertad y felicidad.


¿Quieres compartir alguna creencia limitadora que hayas observado y estés a punto de desvirtuarla o ya lo hayas conseguido? ¡Interesante cuestión!

viernes, 25 de octubre de 2013

Tu hijo, tu responsabilidad

meditaart.wordpress.com
Hay noticias que nos siguen poniendo los pelos de punta.
En este enlace, leemos una de las que ya pensábamos caducadas: “Víctimas del machismo a los 15”
¿Educamos? ¿Nos educan? ¿Aprendemos? ¿Observamos? ¿Nos cuestionamos? Son pasos que hemos de observar.
Cuando confiamos la enseñanza de nuestros hijos, hemos de considerar que todo les afecta. No sólo aprenderán asignaturas, sino conducta, actitudes, aptitudes, menciones potenciadoras (de grato reconocimiento) y limitadoras (improperios que les merman la autoestima). Las bases, el pilar sobre el cual forjarán su persona, no se nutren tan sólo del entorno, lo suyo es que surjan del hogar, de ese lugar donde confíen y se sientan amados y respetados.
Los valores sobre los que fundamentan y hemos fundamentado nuestro SER, vienen de lo que hemos percibido en el hogar, cuando salimos al mundo exterior podemos notar diferencias y elegir, discernir, adecuar. Si no las recibimos en casa, bajo el ejemplo, como “normal” (que viene de norma), ¿qué arriesgamos, para luego quejarnos…?
Muchas veces trasladamos nuestra responsabilidad y labor a la sociedad, al trabajo, a las situaciones, a las dificultades que montamos en nuestra mente, una mente reactiva, no proactiva. Aquella que reacciona a tiro pasado, no que se acciona, que está viviendo y saboreando el presente como una labor diaria, tan sencilla como respirar.
Hacia el niño.-
¿Cómo se comporta este niño?
¿Qué lenguaje está utilizando?
¿De dónde habrá sacado estas ideas?
¿Por qué no hace lo que le digo?
¿Por qué no escucha?
Hacia la institución educacional.-
¿Para eso pago yo al colegio? Menuda enseñanza…
¿Qué aprenden tantas horas de cole?
¿Por qué tantos deberes?
¿Qué pasa con las notas,…otro problema…?
Desde nosotros.-
Yo no llego a todo.
He de trabajar y encargarme de otras muchas cosas.
No me quedan horas.
Vaya fastidio que tengan fiesta, ¿qué hago yo ahora?
No tengo ganas de llegar a casa y enfrentarme a más cansancio.
Me gustaría desaparecer un rato del mapa y que me dejaran en paz.
Seguramente te sonarán o habrás escuchado alguna de las frases anteriores. Mi pregunta, como coach, ¿te parece importante la cuestión? Si lo es, ¿cuánto te implicas y resuelves, crees que es suficiente? Esto es para tu reflexión, sólo tú tienes las respuestas J
Entendemos, desde nosotros, que cada tarea requiere una temporalidad (unos estudios, carrera, el embarazo, un entrenamiento deportivo, una dieta para equilibrar un peso…), un implante de hábitos (recordar que son 21 días seguidos de repetir la misma acción y a los 40 se automatiza), un enfoque (enfocarnos, luego, pronunciar lo que queremos, no lo que no queremos), por ejemplo “niño, no hagas esto”, esa no es una instrucción que lleve a lo que creemos más óptimo en ese momento, lo suyo sería “vamos a probar a hacer esto”. Ahí la mente del niño comienza a crear, directamente de la instrucción, sin lugar a hacer cualquier otra cosa que no nos convenga. Tal vez pensemos que son adivinos. O que hacen las cosas para  molestarnos… Ahí hago un guiño y pregunto: ¿Quién es el adulto?, ¿quién es el que conduce?
Por supuesto que hablo de generalidades, hay casos en los que la ayuda profesional se necesita por ser una situación que se nos escapa de las manos, que nos supere o que no sabemos solucionar.
Cada uno somos especiales y un conjunto de células con identidad propia, que se ha nutrido de infinidad de imputs, de slogans, de sensaciones, del modo en que descifra lo que observa y siente. Me refiero al automatismo que realizamos muchas veces, adoptando ideas de otros como si funcionaran para todos. Es un bonito ejercicio conocerte, poder elegir bajo tus valores, aquellos que, junto a tus creencias forman tus modelos mentales: la forma bajo la que interpretas tu mundo. Eso te hace únic@. A veces pretendemos que el resto del mundo nos entienda, acepte y respete. Sin duda alguna, eso ha de empezar por ti mism@. Y es un inmenso camino de autodescubrimiento.
www.guiadelnino.com
Ayer, en nuestra sesión de coaching grupal de los jueves, comenté una anécdota que observé por la mañana, en un centro comercial. Os la comparto:
Una señora que iba con su nieto (ayer no había actividad escolar), entró regañándole, diciéndole que parara ya de llorar, a lo que la dependienta interfirió en pro del niño, pronunciando dulcemente que el niño no estaba llorando. La señora insistió en que lo que hacía era aún peor, que el niño no paraba de lloriquear (se refería a que se quejaba), jajaja, seguramente no estaba yendo a los sitios más apasionantes para él… Me llamó la atención el que la señora no se diera cuenta que eso, justamente de lo que ella se estaba quejando, era lo que ella estaba haciendo: lloriquear de que su nieto no tuviera el mismo gusto que ella en elegir lugares…
Da mucha información el ejemplo, ¿no? Cómo nos comportamos, qué nos gusta de otros, qué no nos gusta… Se trata de coger y  girar el espejo hacia nosotros y de ahí descubriremos mucho de nosotros mismos. Ya sabemos que lo de “pelotas fuera” no funciona!
imagen google
Mi truco para tu éxito, en lo que elijas constructivo: "amor-humor"



martes, 17 de septiembre de 2013

Preparación saludable


Ya en las puertas de otoño, que inicia el próximo 22 de septiembre, nos vamos preparando el cuerpo y la mente. La unidad sistémica, nuestro formato completo, consta de 4 elementos: cuerpo, mente, espíritu y emoción. Pero podemos regular el pack completo desde un buen entrenamiento mental. El coach, como ya sabéis, es el entrenador de la forma en que pensamos, cada uno, en forma de protagonista. Se trata de una labor totalmente personalizada, hecha a medida y en el momento que atraviesa el cliente.
Un buen aliado en nuestro proceso de cambio estacional lo podemos encontrar en la fitoterapia, esa mezcla de ciencia y biología. Seguro que quienes lo habéis probado lo tenéis muy presente, pues con la constancia en su uso, no sólo funciona estupendamente, sino que no contraviene en otros aspectos de nuestra salud.
Parece que vayamos más cansados como si el verano ahora quisiera cobrarse una bajada de energía, con lo que la adaptación climatológica, al trabajo, a la organización, a los estudios, a reemprender el deporte, nos viene un poquito cuesta arriba.

Pongamos la mente en constructiva: ¿Qué puedo hacer yo ante esto?
Seguro que nadie mejor que tú sabe lo que le funciona, pero a veces nos gusta la variación y es que el cuerpo y la mente necesitan cambio y evolución.
Ya hace que conocí la gama de productos Aboca, totalmente recomendables y con un muy buen equilibrio entre calidad-precio-resultados. Para los más exigentes, la presentación está muy cuidada, así como la gama de infusiones impecablemente detallista, de manera que cumple con los requisitos de más conservación aromática y de calidad. Todo un placer el cuidarse de forma natural y saludable!
Te cuento mi experiencia ;)
Digestión placentera
Cuando probé la infusión de Hinojo dulce, me convenció, de manera que ya es mi compañera después de las comidas. Ayuda a la digestión, elimina la posibilidad de gases y tiene un sabor muy agradable. Mi paladar llama a lo dulce, con lo que tanto me la tomo tal cual, sin endulzar, como le añado Stevia, también natural.
Las bolsitas filtro de Aboca no emplean coloide, se realizan con fibras naturales sin tratar con blanqueadores químicos y no utilizan grapas metálicas sino simples nudos de hilo de algodón. De manera que si lo quieres calentar en la taza con agua en el microondas, no hay inconveniente. Cada filtro de esta tisana viene embolsado individualmente, de manera que puedes llevar siempre en el bolso las unidades que desees.

El inicio de nuevo curso universitario de mi hijo
Menuda experiencia. No es complicado el que se acuerde de tomarse las 4 cápsulas, parece que forman parte de su complot del “máximo rendimiento”. Desea varios proyectos conjuntamente, por lo que no se permite andar a bajo nivel, sino que cada acción tenga su propósito, a la vez que tiempo de diversión.
Previniendo constipados
Bueno, no sólo como preventivo de constipados, también parece que ayuda a mantener un óptimo nivel de energía. Desde luego se nota su presencia, sobre todo  cuando notas sus rápidos efectos. En plan “borrador mágico”.
Para las consultas que desees hacer y no dilatar más con mis experiencias, puedes indagar en la web de Aboca, así como ver los puntos de venta de sus productos.
Feliz inicio de otoño, ya preparad@s en todos los aspectos.

Por cierto, si quieres probar el coaching grupal, hay grupos activos los lunes (Poblenou-Bcn) y los jueves (Sants-Bcn). Aquí te dejo más información. Adelante con tu máximo aprovechamiento hacia tu realización sin obstáculos. :)

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Coaching, tu proceso vital

Como muchas veces he comentado,  para iniciar un proceso de coaching, sobre todo si es de auto coaching (sin un guía profesional a tu lado), es importante que le pongas una meta a tu proceso, es decir, posicionemos la diana, para que "cognitivamente" tenga un sentido hacia el que dirigir tu visión de acercamiento y resultados. Lo que en coaching se dice fijar el objetivo (yo añado, deseo o anhelo, ya sabes que no me conformo con cualquier cosa!!!). Se trata de pedir ese deseo, de elaborarlo, de sentir que con ello alcanzas tu máxima realización. Ponte a diseñar lo que quieres conseguir, alcanzar!!!!!!!!!!!!!
Sube hasta lo máximo, para rebajas no estamos!
Cuando nos hacemos caso, nos escuchamos, estamos por nuestra esencia y dejamos descansar al ego, saltamos de la tozudez a la tenacidad. Es cuando somos ágiles y fluidos, es cuando somos auténticamente nosotros. Liberados de tantos condicionamientos y ataduras a antiguas vivencias, experiencias y su resultado en creencias poco potenciadoras.
Una cita muy apropiada, para uno de los deseos más habituales que mis clientes han solicitado: "Ser felices"
Foto internet
"Para ser felices, a menudo, basta con desprendernos de alguna convicción. Nuestro concepto de la felicidad puede ser precisamente el obstáculo que nos impida ser felices. Si nos desprendemos de esas ideas, abrimos las puertas a través de las cuales la felicidad puede venir a nosotros."
Thich Nhat Hanh

Ya sabes que el tiempo es nuestra vida, ambos andan juntos, al menos nuestro tiempo en forma de materia. Si te centras en ti, sabrás en todo momento lo que te presta, lo que te sostiene y equilibra ante las distintas situaciones que nos acontecen. De paso, de manera natural, irán desapareciendo las críticas, tanto hacia ti, como hacia tu entorno, con lo que tu tiempo todavía será más efectivo e intenso hacia lo realmente importante: tú. Sin ti el mundo no es el mismo, formas parte de su energía, tu gotita es lo que hace posible un equilibrio total.
www.Jamesbrowne.net
Siempre estamos a punto para experimentar y crecer de ello: Resiliencia (crecer de las adversidades). Tal vez, cuando estás entrenado en este formato, ya no lo ves como adversidades, sino como oportunidades para ampliar más allá lo vivido.
Unas veces lo puedes llegar a entender en el transcurso del tiempo, otras veces, no aprendes, y (a modo de natillas)...repetimos!!! Es decir, aquello que no has consolidado y te ha llegado a tu vida, si no alcanzas el aprendizaje que se te ha brindado, te vuelve la lección en otro formato parecido. No se trata de huir, sino de respirar y mirar con los ojos de la gratitud aquello que, aunque no acabes de entenderlo, lo puedas aceptar como garantía de que seguro te sirve. Es en ese sosiego, ese sonreír interior, donde verdaderamente te liberas y sueltas todo enturbiamiento interior. Recuerda que lo satisfactorio es la fluidez, aporta mucha paz y felicidad. Lo turbio se asemeja a un estanque, donde nada se recicla, donde lo natural se transforma en aburrimiento, ansiedad y dolor. 

Tenemos el material

Vamos a sacar partido, con su propio valor

Sigue siendo el mismo aparato, actualizado al momento

El resultado no es perfecto, es la misma esencia, con tu encanto :)
¿Preparad@ para ser tu propio diseñador / diseñadora? Parece emocionante, ¿no? Jajaja, ¡sí que lo es! Es la aventura más grande, es la realización plena de sentir que aportas, que dominas tu propio arte de crearte a cada paso. ¿Quién habla de perfección? Te propongo utilizar más la superación. Pon en marcha tu lado creativo y verás como te enamoras y enamoras. Cada estilo es único y con su encanto y talento únicos. ¡Prueba! ¿Te das permiso?

miércoles, 10 de julio de 2013

La semilla del crecimiento

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Como habréis leído, en más de una ocasión, la metodología del coaching se aplica mediante procesos, es decir, varias sesiones en las que tú actúas como protagonista y el entrenador (coach) te acompaña, poniendo luz en aquellas zonas que no podemos ver de nosotros mismos, al tiempo que realizando esas preguntas que impactan para una mayor fluidez y reflexión fuera de la zona de confort.
Cada proceso es único. La vida es un proceso de crecimiento. Sólo dejamos de crecer cuando nuestras células se rinden y acaba nuestro formato físico. Aun cuando client@s, al cabo de un tiempo, vuelven a contratar un nuevo proceso de coaching, aunque sólo sea a modo de ITV (lo hacemos con objetos materiales, cómo no con nosotros!), aceptando que somos seres en construcción, hay momentos en los que notamos, nos notamos en cambios. Puede parecerse a un vértigo, a estar en una plataforma móvil,… esa inseguridad es tan sólo que estamos moviéndonos, conociéndonos, transformándonos en nuestra mejor versión.
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Muchas veces comento, a modo de metáfora, que ya no nos caben aquellos atuendos (vestidos, pantalones, faldas,…) que llevábamos de peques, ni llevamos el chupete, ni vamos con pañales. Ahora “tocan” otras cosas, que vemos muy naturales y normales. ¿Te has preguntado el por qué las vemos naturales? ¿Son cambios, no? Te invito a que plantees la posibilidad de que fueron cambios aceptados, acompañados, fluidos y con una sonrisa hacia el crecimiento. “Voy creciendo” J
Resguardando la identidad de un cliente de coaching personal, os comparto, en esencia, la ternura del crecimiento, desde un e-mail intercambiado entre sesiones.
Imagen: www.JamesBrowne.net
Buenos días preciosa,
Quisiera compartir contigo una duda que me asalta con mucha fuerza durante estos últimos días. Creo que algo está fallando en mi proceso de aprendizaje, te explico...Si bien es cierto que internamente estoy viviendo la época más tranquila de mi vida, en cuanto a mis relaciones externas, no puedo decir lo mismo.
Me siento fuera de lugar, parece que no sepa cómo relacionarme, cuando antes era mi especialidad, jaja...Estoy extraña!!! y esa extrañeza me hace sentir mal y hace que mi inseguridad aumente.
Es verdad que, como tú dices, tengo las herramientas pero no sé cuál tengo que utilizar. Gracias por tu ayuda”

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Hola Xxxxx, todo es muy sencillo.
Estás en un proceso auténtico de cambio, no estás fingiendo. Ya no se trata de coger aquél patrón de comportamiento para según qué grupos, para gustarles. Ahora se trata de ser tú. Muchas veces te verás fuera de lugar, extraña, como poco espontánea. Incluso que parece que te sientas, exteriormente aburrida. Jajaja, porfa, no te fijes en esas externalidades, te aseguro que dejarán de irrumpir en tu sentir diario. Sigue adelante con todo, pues ya lo llevas dentro. Disfruta de la experimentación y aprendizaje de ti misma, te estás conociendo. Es como, si de repente, no supieras con quién estás. Eso es porque ya te observas, ya eres parte de ti. Siéntelo, reléelo. Es maravilloso, no te asustes. Tu falta de seguridad es la reacción de no continuar con el piloto automático, ahora ya eres responsable de tus actos. No requieras que todo sea tangible, recuerda que las emociones son indicadores. No te has de pelear con ellas. Ya sabes lo que cada una indica y que el mejor estado es la alegría, y que ésta se cuece con amor y humor.
Cada vez más vives coherentemente con tus valores, eso te lleva a la realización, pues nada está por encima, según tus modelos mentales (valores y creencias). Ya sabes detectar cuando algo te hace daño, te molesta o no te agrada, con lo que te pones tu bata de laboratorio (o uniforme, si prefieres) lo escuchas, lo anotas y lo llevas al consciente. Entonces eres tu propia maestra, pues lo puedes resolver, lo has llevado a tu modus operandi, y creces, sonríes y te sientes libre de ser como tú deseas ser y sentirte.
Continuamos cada instante de nuestras vidas lo más conscientes que somos capaces, a veces aún nos dejamos llevar. Piensa que es una amalgama de relaciones, situaciones, estados. No siempre es todo como lo habíamos previsto! Sin embargo, el verte a ti misma innovando y siento resiliente (crecer de las situaciones difíciles, es como un máster de vida!) hace que palpite el corazón lleno de bondad (sin la corona de madre Teresa!), si no de esas acciones que te llevan a una tremenda felicidad y bienestar. Ya recordarás que todo cuanto haces te regresa, lo habrás comprobado, y el hacer bien y hacerte bien no pasa desapercibido: bon-dad.
Cada sesión que compartimos, llevas más las riendas de aquello que vas aflorando de lo aprendido. Ante momentos desesperados, acude a esa realidad. En cuanto te serenas y coges aliento, surge esa sonrisa de que todo está bien, tan sólo aún no te los has explicado suficientemente a tu gusto. Giramos la cabeza, si es necesario 360º, hasta que sea ideal para nuestro momento.
En cuanto a que no sabes cuál herramienta tienes que utilizar, siéntate contigo misma y ponte en marcha. Eres creativa y muchas las has transformado a tu medida. Hazte un favor: redacta lo que sientes, lo relees y cuéntame cómo lo resuelves. Tan sólo has de observar cómo te sientes y qué palabras son menores que maravillosas. “
 
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He aquí la semilla que se inserta desde el coaching, llegando a un mayor autoconocimiento; minorizando las dudas y desencajes habituales, al vivir en un mismo entorno, y aceptando ese aliento fresco del crecimiento, dándote permiso y disfrutándolo. ¿Te atreves a continuar creciendo sin interrumpirte? 
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Tal vez sea momento de liberar peso y avanzar consciente con alegría y saboreando los pasos. Aprovecha las oportunidades que te vengan, ahora es tu momento, siempre!