miércoles, 24 de octubre de 2012

Entrevista al Dalai Lama




Me ha llegado este escrito, después de haberlo leído hace varios años, lo cual me tienta a compartirlo. 
Podemos reflexionar los mensajes que se detallan en cada frase y, si estamos de acuerdo con ellos, aplicarlos. 
...Y dice así:

Un periodista que le hizo una entrevista al Dalai Lama, nos comparte lo que le fue preguntando al entrar en la habitación: 

¿Qué es lo que más le sorprende de la humanidad?

A lo que él respondió: 

Que se aburren de ser niños y quieren crecer rápido, para después desear ser niños otra vez.
Que desperdician la salud para hacer dinero y luego pierden el dinero para recuperar la salud.
Que ansían el futuro y olvidan el presente y así no viven ni el presente ni el futuro.
Que viven como si nunca fuesen a morir y mueren como si nunca hubieran vivido.......

El periodista quedó en silencio un rato y le volvió a preguntar: 

Pero, ¿cuáles son las lecciones de vida que debemos aprender?

Y con una sonrisa respondió:

  • Que no pueden hacer que nadie los ame, sino dejarse amar.
  • Que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos, sino a quien tenemos.
  • Que una persona rica no es quien tiene más, sino quien necesita menos y que el dinero puede comprar todo menos la felicidad.
  • QUE EL FÍSICO ATRAE PERO LA PERSONALIDAD ENAMORA. 
  • Que quien NO VALORA lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido, y que quien hace mal algún día recibirá su merecido. 
Si quieres ser feliz, haz feliz a alguien. Si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y sé una de ellas. 
Recuerda, a veces a quien menos esperas es quien te hará vivir buenas experiencias! 
Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro. 
Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aún con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa: "Estoy bien".

domingo, 16 de septiembre de 2012

Experiencias sanas, no prohibidas: El masaje ayurvédico



Una de las delicias, como estar en el séptimo cielo, que he experimentado recientemente,  es un masaje ayurvédico. Fue como un viaje astral, un deleite para los sentidos.
Ya conocía de la medicina ayurvédica, incluso había tomado preparados de fitoterapia e infusiones que, a modo de remedio natural, ayudaban sin intervenir en contraindicaciones. (¡Y lo voy alternando!). He leído unos cuantos libros maravillosos de Deepak Chopra (médico ayurvédico) y asistido a un seminario que nos ofreció en 2010 en el Forum de Poble Nou (Barcelona).

El masaje, me lo propuso una buena amiga que se ha volcado “full-time” en la práctica, tanto del masaje ayurvédico, como de un revitalizador Reiki, reflexología, técnica metamórfica y demás disciplinas que nos aúnen cuerpo-mente y nos permiten un estado de equilibrio y sanación, tanto interior como exterior. Los que conocéis del tema, ya sabéis que cuando nuestro interior sana se refleja en el exterior.

Desde la metafísica, toda dolencia es una expresión de nuestro cuerpo que llama a un cambio en nuestra actitud y creencias. Eso ya sabéis que es tarea del coaching, sin embargo, el deleitarnos con esos momentos y experimentar un masaje cuerpo-alma creo que es tarea imprescindible para dignificarnos, eso que llamamos “amarnos” y que pocas veces sucede en la práctica. Ser conscientes y, por lo tanto, coherentes de que nuestra maquinaria requiere de ciertas “ITV”, ya que es nuestro equipaje para este viaje que es la vida. Ya veis que podemos elegir el vivir, o el pasearnos por la vida a duras penasDureza por no realizar hacia nosotros esos actos tiernos como lo hemos hecho por nuestros hijos o recibido cuando éramos bebés.  Penas, porque a veces, preferimos llevar la mochila de sucesos desafortunados, antes que limpiarlos y liberarnos de ellos. Quizás no recordemos las caricias que recibiéramos siendo bebés, pero os dais cuenta de la admiración que todos los bebés en cochecito reciben: ¡Qué monería! ¡Parece muy despierto! ¡Qué tranquilito y feliz se le ve! ¡Mira, mira, está soñando y dibuja una sonrisa de felicidad que parece estar de fiesta!...Venimos con mucha andadura, venimos a experimentar, y somos nosotros los que elegimos hacerlo fácil y sentirnos felices o difícil y sacrificado. Sé que parece muy bestia decirlo así, pero a medida que te respetes y cuides de ti, verás como la calidad que ofreces a tu entorno, al mundo y a ti mismo, mostrará una serenidad y felicidad exuberantes.

Mi experiencia en el masaje ayurvédico recibido por Fina, la profesional experimentada, como he dicho al principio ha sido maravillosa. La temperatura ambiente era la ideal, igualmente había preparado unas suaves mantitas para cubrir el cuerpo a modo de preservar una temperatura en las zonas que estaban esperando ser masajeadas. La música: cuencos tibetanos, la brisa del mar, child out; el aroma: incienso ni áspero ni exagerado; la luz: amenizado por unas velas y elementos difusores; el aceite: me comentó que había preparado ella misma uno de lavanda, por sus propiedades tranquilizantes.  Lo vertía con sumo cuidado previo haber probado la temperatura en su muñeca, como lo hacemos cuando probamos la del biberón antes de darla al bebé.  Sus manos firmes y seguras, calibrando la presión que cada zona, junto a la persona con la que estaba trabajando requerían. Recuerdo que hicimos el comentario de que el equilibrio de la presión está en que quien lo recibe lo note, pero no lo sufra.


En la parte de delante  me aplicó unos minerales, creo que eran cuarzos de distintos colores, sanadores y equilibradores de los chacras. Por la espalda, piedras naturales limadas por las olas del mar, de las que también me explicó su procedencia, ligada a una experiencia de gratitud por una de sus obras de ayuda. Tenían mucho mensaje emocional. Por supuesto las había calentado, de manera que mis lumbares lo agradecieron sobremanera. J Me indicó que podíamos hablar o estar en silencio, elegí hablar, pues la tentación de quedarme dormida era grande y quería saborear todo. Sin embargo, en los últimos minutos cuando las piedras eran las que cogían protagonismo, me dejé llevar por los sentidos y, acompañada por la luz, los aromas, la música,  surgieron una serie de visualizaciones con imágenes brillantes que querían tomar forma, pero relajé mi mente para reservar el raciocinio a posteriori.

No os voy a dejar sin la oportunidad de más información acerca de la profesionalidad y talento de Fina. Actualmente está creando su página web, sin embargo, eso no impedirá cualquier consulta, solicitud de servicio y/o información, pues os podéis comunicar con ella por Facebook (clicka aquí). En su agenda, dado que se dedica a ello por entero, podréis optar por mañanas o tardes. Ah! Su camilla es súper cómoda!!!

Para los que queráis documentaros, en un aspecto más científico, aquí os dejo un poco de lo que corre por la web, a modo de “abrir boca”.

Ayurveda significa “La ciencia de la vida”, deriva de dos palabras Sánscritas "Ayur" que significa vida y "Veda" ciencia o conocimiento.
El masaje ayurvedico funciona en distintos niveles para reducir el estrés, mejorar la función inmunológica y revitalizar el cuerpo. Primero, el masaje relaja, tonifica los músculos y estimula las glándulas de la dermis para que produzcan hormonas, entre ellas la serotonina, la cual calma la mente y las emociones. También promueve el drenaje del sistema linfático, el cual funciona como filtro para el plasma sanguíneo y desempeña un papel preponderante en la inmunidad.
Con el masaje, el aceite lubrica el ambiente interno, afloja las toxinas acumuladas y las lleva a las vías digestivas para ser eliminadas. También estimula el dathu-agni, el fuego metabólico de cada tejido, intensificando el ojas. Para decirlo en términos occidentales, el aceite de hierbas mejora la circulación de la sangre, calienta el cuerpo y le imprime a la piel suavidad natural y brillo. Al mismo tiempo, su aroma contribuye a equilibrar las emociones, relajar la mente y aumentar los efectos benéficos del contacto sanador. Los científicos contemporáneos han descubierto que otro beneficio del masaje ayurvédico es reducir la actividad de los radicales libres de oxigeno, factores determinantes del envejecimiento celular, el cáncer y la enfermedad cardiaca.



Actúa en el Marma, que son núcleos y nudos de conexión de los canales por donde fluye la energía vital o prana. ElMarma es una zona del cuerpo donde se produce una comunicación entre distintos planos anatómicos, energéticos, nerviosos, fisiológicos. Es un punto de control del organismo físico permitiendo el impulso motriz. De acuerdo con el Sushrutra Samhita los 108 marmas son áreas muy vulnerables donde se unen los músculos, las venas, los ligamentos, los huesos y las articulaciones.



Los orígenes del Ayurveda se remontan a 5000 años. El Ayurveda es mencionado en los “Vedas”, las antiguas escrituras sagradas de la India.
Los principios de muchos sistemas de curación natural conocidos hoy en día en el mundo occidental, como la homeopatía, la nutrición, la acupuntura, la reflexología y la aromaterapia entre otras, tienen sus raíces en la Ayurveda.

La Medicina Ayurvédica es reconocida formalmente por la Organización Mundial de la Salud como un sistema médico tradicional desde 2002. 

Ahora os toca a vosotros experimentarlo! Buena semana ;)

viernes, 14 de septiembre de 2012

Coaching & Drinks. El regreso



Vuelve Coaching & Drinks, ahora en edición por las tardes!
Vamos a cambiar el "sabor de boca" de los lunes ;)

Propósito:
Relaciones humanas con las que empatizar y crecer.

Objetivo:
Aprender lo que cada uno de nosotros atesoramos y sabemos sin ser conscientes de ello.
Llevarnos y compartir vivencias desde las interrelaciones.
Promover una actitud afín a nuestros deseos.
Divertirnos, disfrutar de un tiempo externo a rutinas y experimentar nuestra esencia, libre de juicios y críticas.
Conocer y respetar nuestra identidad desde el conocimiento de nuestros propios valores. Aquello que nos diferencia y nos hace únicos.

Procedimiento:
Encuentros semanales de hora y media, totalmente exclusivos, en los que se iniciará, con el grupo/grupos que se forme/n (posible ampliación semanal) una dinámica grupal, conducida en valores, desde una controversia o bien dialéctica enriquecedora del tema que promueva, de entre los que figuran en el programa, y los que el mismo grupo provoque.

Programa:
·                  Qué es el coaching. Versiones y dudas.
·                  La Sabiduría Tolteca. Los 4 acuerdos. Los podríamos comparar a 4 ases en la manga para el libro que cada uno escribimos a medida que construimos nuestra vida.
·                  ¿Víctima o Responsable?
·                  Los valores. Identifica tus prioritarios.
·                  Los principios de una comunicación efectiva.
·                  Relaciones saludables.
·                  La Resiliencia. Momento ejemplar para su práctica.
·                  La Serendipia. Para mentes flexibles y constructivas.
·                  La Asertividad. En pro de tu equilibrio interno.
·                  Procedimiento básico de Numerología. Técnica de autoconocimiento y comprensión del ajeno.
·                  Tapping. Sus ventajas. El Compromiso.
·                  El proceso del Perdón. ¿Quieres andar liger@ de cargas?
·                  Modela tu actitud. Sé tu propio sastre.
·                  Gestiona tus expectativas. Elección consciente y coherente.
·                  Tu set de inteligencias.  Aumenta tu rendimiento.
·                 




Expectativas:
Cápsulas flexibles con la máxima de la interacción, como método más eficaz de aprendizaje: “llevarse el traje puesto”. Esto supone que, dado el margen de tiempo marcado, se acentuará la dinámica que surja natural del grupo. Para profundizar en los distintos conceptos y temáticas habrá la opción de cursos a medida de la demanda.

Si quieres ir al evento publicado en facebook, ésta es la dirección: http://www.facebook.com/events/446940218677598/

Igualmente, no olvides confirmar tu asistencia con 1 semana de antelación para reservar tu plaza por e-mail. Días antes del evento te indicaré la dirección exacta.

Gracias por tu interés y tu tiempo. Espero vernos pronto!!!
Un fuerte abrazo :-)

miércoles, 22 de agosto de 2012

Somos vistos antes de ser escuchados




Para comunicar más y mejor, disponemos de unos códigos comprensibles, se trata de ser coherentes. El mensaje que queremos trasladar a la otra persona fluirá desde nuestra propia claridad en el asunto. A veces damos por supuesto que el receptor de nuestro mensaje tiene los datos suficientes para poder crear el mapa conversacional y situarse, sin embargo no siempre es así.
El feedback nos permitirá una fiabilidad de mensaje, podremos constatar que se ha entendido aquello que queríamos trasladar.
La imagen es una forma de comunicación. Dependiendo del rol al que asistimos, elegiremos un formato u otro: trabajo, casa, paseo, compras, playa, montaña... Sin embargo, algo que tenemos que llevar siempre presente en nuestra mente es nuestra actitud. Aquella parte que queremos mostrar al mundo allá donde vayamos. Ese será nuestro sello espejo, aquella sensación que generamos al otro respecto de nuestra persona. En otras palabras, la personalidad que otros destaquen de nosotros.
La PNL (Programación Neurolingüística) dispone de una herramienta muy eficaz para este respecto es el marco “actuar como si”. Se trata de vestirnos, de actuar, de ayudarnos a sentir cómo queremos mostrarnos, de manera que realmente así lo sintamos y, por lo tanto, lo exterioricemos. Es una efectiva forma de ayudar en la tarea. Esto va acompañado de nuestra intención y apuesta por que suceda. Seguramente habrás observado que no te sientes igual si llevas puesto un atuendo que si llevas otro. Hay días en los que quizás no tengamos tantas ganas de salir al mundo, que nuestro estado de ánimo más bien invite a no salir de la cama. O quizás tengamos una reunión importante en la que nuestro puesto de trabajo pueda peligrar o tengamos la oportunidad de ascender, o tal vez una entrevista para un nuevo trabajo… Son situaciones que podemos facilitar desde nuestra voluntad de aligerar esa negación, ese miedo a enfrentar aquello que nos supone un riesgo o que simplemente no nos apetece, pero sabemos que hemos de hacer, que no lo podemos evitar.


Algo que está a tu alcance, que puedes generar sin dificultades, cerca del sentido común, es facilitar a tu cuerpo un previo descanso, aquellas horas suficientes que reflejen una imagen fresca. Unas cuantas respiraciones abdominales, tu música mientras disfrutas de una agradable ducha, el maquillaje ligero y natural, ropa elegante y confortable en unos tonos afines a lo que quieres trasladar: seriedad, elocuencia, seguridad, creatividad, dinamismo…, una sonrisa de satisfacción por el encuentro con otras personas que seguramente también tendrán sus controversias mentales y una actitud de presencia activa, sin atropellos, pero con interés en lo que puedas aportar.
Una asesora de imagen, te informaría del mensaje cromático de los tejidos en contraste con tu cara: el pigmento azul indica seriedad; el rojo divertido; el rosa jovialidad; el lila intenso fortaleza y el lila más suave confianza. También de las líneas de trabajo como mensajes subliminares, en primera lectura, que ofrecemos las personas. Un aspecto vertical en el corte del traje o vestido nos indica seriedad; un escote horizontal seguridad; el diagonal dinamismo; las líneas redondeadas, sinuosas, declaran proximidad, cercanía; un formato anguloso agresividad.
La imagen es materia objetiva, se trata del conjunto de cualidades que transmite una persona o colectivo. Bien puede ser la imagen corporativa. Sin embargo, la belleza es subjetiva, es la cualidad que provoca un sentimiento de admiración y se rige por los cánones personales de cada persona. No todos coincidimos con un mismo formato, no hay estandarización. Por norma general, cuando vemos una cara redonda, el efecto que nos transmite se suele parecer a “qué mona”, si es angulosa se acerca más a “qué guapa” y si la vemos alargada, tendemos a ver más seriedad.
La imagen no se puede imponer, sólo es efectiva cuando es comprendida y asumida como propia. Para conseguir el objetivo deseado primero hemos de conocernos y ser conscientes de la imagen que proyectamos. El procurar que el mensaje sea el correcto en cada momento situación y lugar, nos llevará a un bienestar y seguridad en nosotros mismos.

domingo, 12 de agosto de 2012

El coaching como disciplina emergente



 Cada vez se alza más el rumor de este término anglosajón, es como un sonido que ya vamos aceptando dentro de nuestro vocabulario. Como todo lo que se mueve, el coaching está presente en todos los medios de comunicación, sin embargo, hay algunas noticias que pueden llevarnos a interpretaciones dispares, lejos de su verdadera esencia.
Algunos artículos nos pueden conducir a la confusión con una terapia, como es el caso del reciente artículo que se publicita en la web de un nuevo programa televisivo, donde llaman coaching a la experta labor de unos especialistas en nutrición, psicología y actividad física. Es importante saber discernir de qué trata realmente el coaching, pues podría desprestigiarse antes de darle una oportunidad. La receta del coaching integra psicología humanista, filosofía socrática, inteligencia emocional, conocimiento de nuestros valores, dosis de análisis transaccional, de programación neurolingüística, empoderamiento y gestión de vida. Sin embargo se centra en la pregunta inteligente. Todo ello bajo la conciencia de facilitar al individuo su mejor manera de aprendizaje, que se inicia con la claridad de lo que realmente le importa y prosigue con su autoconocimiento, para culminar en un plan de acción que le lleve a su meta deseada. Eso sí, siendo consciente a cada paso de su flexibilidad en darse la oportunidad de ir reposicionando el GPS, esa ruta adaptada a su momento actual.
Lo más relevante y exquisito del coaching es la forma en que consigue que extraigas tu excelencia, esa provocación de cuestionarte tus propias creencias, aquellas que ya no te sirven y te encorsetan, te atan y te convierten en intolerante. Hablamos de un, en apariencia, sutil diálogo que te conduce a tu propia generatividad, a no sólo aceptarte sino a ser dueño de tu propio destino, de tus decisiones y actos. Se trata de una disciplina que te enseña a pescar, no a colocarte los peces en el plato, de manera que recojas y entrenes esas herramientas que te permitan desaprender y aprender nuevamente sin esos condicionantes que ya no se dicen con nuestra realidad sistémica. Somos seres interdependientes, no podemos detenernos ni esperar que nada ni nadie se detenga, es ir contra natura. Lo natural es el cambio, lo podemos provocar o adaptarnos con ciertas dosis de resiliencia.
Hay quienes opinan que nace como sustituto de la falta de calidad en nuestras relaciones, la figura de ese amigo, la desaparecida figura del confesor, ese maestro con atributos de mentor… De lo que no hay duda es que el coaching es una potente herramienta fruto de un acumulo de técnicas que surge como solución a las necesidades que la sociedad actual requiere: entrenarnos para el cambio. Ser responsables.
El cambio es constante, el tratar de pararlo, muchas veces inconscientemente, mediante bloqueos, postergaciones, mirar hacia otro lado…sólo lo dificulta y provoca más estruendo, más trauma, crisis, dolor.
¿Qué tal lo llevas con tu propio cambio?

miércoles, 11 de julio de 2012

Liderazgo




Destinado a emprendedores y a aquellos que quieran crear su propio modelaje, me parece interesante aportar una visión que considero esencial para cualquier emprendedor, tanto laboral como vitalmente: el aprendizaje hacia su propio liderazgo.
Como introducción, indicaré las funciones de un líder natural: diseño, servicio y coaching
Según Bill O’Brien, el diseño de ideas rectoras, inicia con el propósito, la visión y los valores centrales que dominarán la vida de la gente.
Las tres funciones prototípicas de liderazgo están interrelacionadas, suceden conjuntamente.
La función de diseño, consiste precisamente en diseñar los mejores procesos de aprendizaje. Éste es un aspecto de retroalimentación, las personas tenemos requerimientos internos, éstos se satisfacen mediante la experiencia en nosotros mismos y muchas veces mediante el reflejo de figuras de autoridad, que podemos tomar como modelo. El aprendizaje constante nos ofrece la oportunidad de conocimiento en todos los ámbitos, no me estoy refiriendo a una recopilación de datos, sino a la integración global, en todos nuestros roles. Muchas veces, el cuestionarnos, el ejercer la escucha atenta y la observación son grandes maestros.
La función de servicio consiste en servir a la visión. Esto cambia la relación entre la pertenencia y la vocación, más bien la transforma. Cuando nos convertimos en discípulos de la visión, de aquello que hemos proyectado conciso y cuantificable, surgen los mejores resultados. Se crea una movilización de recursos, los cuales llevan, a su vez a mejores resultados. Sucede una espiral creciente reforzadora que nos motiva y activa. La responsabilidad del liderazgo sólo produce resultados válidos si es fruto de tu propia opción. La opción es diferente al deseo: la opción es activa, el deseo es pasivo. Casi siempre, desear representa lo que no tenemos. Es un estado de deficiencia, mientras que escoger es un estado de suficiencia. Escogemos lo que realmente nos importa. Todo lo que es importante en nuestra vida es fruto de opciones que tomamos.
La función de líder coach consiste en ayudar a definir la realidad, de modo más preciso, penetrante y, por tanto, potenciador. Se basa en ayudar al otro u otros a identificar sus objetivos y a alcanzarlos. Pero su propósito es que desarrolle las aptitudes internas y movilice sus recursos naturales. El líder coach, se puede desarrollar, de manera natural. Una cita de Lao Tse, muy indicada para este artículo, nos muestra la mayor fortaleza a la que tenemos acceso: “El que sabe mucho de los demás es un entendido, pero más sabio es el que se conoce a  sí mismo. El que domina a los demás es poderoso, pero el que se domina a sí mismo es más fuerte todavía”. Entendiendo dominar como el arte de conocerse a uno mismo.
El acompañamiento del coach, a modo de líder, consistiría en tres pasos:
1.       Conocer lo que auténticamente te importa. Fijar la meta u objetivo. Averiguamos el destino para informar al GPS.
2.       Toma de conciencia de tu realidad actual. Posicionar el GPS en el punto de partida.
3.       Diseño del plan.
La clave fundamental para que consigas algo es que sepas exactamente lo que te importa. Las preguntas para averiguarlo han de concentrar tu atención en lo que te hace progresar, en tus fortalezas, en tus sueños y deseos. Debes crear las cosas que deseas tener, hacer, ser; con las personas que quieres compartirlo; dónde y los sentimientos que determinarán tu vida.
 Si las preguntas se dirigen hacia lo que está mal en tu presente, el resultado será de fijarte en la merma, por lo que eso mismo será lo que suceda. Si quieres cambiar el presente, Joan Palomeras nos indica que, “no es necesario meterte en la arqueología del problema. Tampoco echar la culpa a nadie ni lamentarte”.
Para realizar tu inventario es necesario que lo hagas de forma totalmente enfocada, esto es, poner un foco de luz en lo que auténticamente te importa. Es sorprendente lo que ocurre cuando tienes una representación clara de lo que deseas. Todo tu sistema neurológico se programa para lograrlo.
Para la toma de conciencia de la realidad actual iniciamos por una simple y profunda estrategia: el compromiso con la verdad. Y no me refiero a su aspecto filosófico, sino al empeño para evitar maneras de limitarnos o manipularla para engañarnos, impidiendo ver lo que realmente existe. Esto supone un desafío a nuestras teorías y modelos mentales acerca de que las cosas son como son. Significa ensanchar continuamente nuestra percepción, como solemos hacer en nuestro rol de cuidadores. Estar presentes en nuestra vida, ver el poder real de la acción, no el de las acciones extraordinarias (no habituales), sino lo que hacemos cada día. La conducta versa en lo que hacemos.
Tus decisiones son las que originan la acción, para ello entramos en lo que llamamos el plan de acción, es decir tomar unas decisiones a tu medida, en un tiempo realizables y bajo tus capacidades actuales. Nada exagerado ni difícil, más bien comprometido, como lo haríamos cuando quedamos con un amigo.
Más que cualquier otra cosa, son tus decisiones las que determinan tu destino. Una decisión puede llevarte a un estado de alegría o tristeza, de compañía o soledad, que puedas o no realizar tus sueños, de larga vida o muerte temprana. Cuantas más decisiones tomes, mejor aprenderás a tomarlas. Igual que los músculos se fortalecen al usarlos ocurre lo mismo con  la mente. Aquellas más acertadas te acercarán a tu propósito, las menos acertadas facilitarán un nuevo trazado, te aportarán experiencia. Aquí estamos en el patrón penelista del “ganar-ganar”.
Normalmente los resultados no son fruto de una sola decisión ni acción. Se producen por un conjunto de pequeñas decisiones, después de haber tomado la iniciativa, actuar, perseverar. Como se dice, tomarnos el pastel a porciones.
El coaching con acción te ayudará a aprender a tomar decisiones con rapidez para emprender acciones sencillas que atraerán lo que deseas. Luego, te potenciarán, creando confianza en ti mismo.
Unas últimas notas para favorecer el diseño del Plan, según indica Joan Palomeras.
“Una vez ya sabes lo que quieres, porqué lo quieres, los recursos de que dispones y los que tienes que buscar; seguidamente has confeccionado un inventario abierto de oportunidades y riesgos, lo decisivo son tus acciones para alcanzar esas oportunidades o substituir los riesgos con eficacia. Para orientar y corregir estas acciones necesitas que tu plan de acción sea lo más progresivo posible, paso a paso, con todos los detalles importantes. Cada seguimiento será un puente hacia un nuevo plan. Se ha comprobado que los planes que tienen más éxito, son aquellos que se inician por la meta final y se va retrocediendo hasta el presente. Empezando por las metas definitivas, retrocede paso a paso”.

lunes, 25 de junio de 2012

Deseos, objetivos, anhelos. El bambú japonés


Todos tenemos objetivos, deseos y anhelos, desde muy pequeños. Algunos se cumplen y otros, no perseveramos lo suficiente para que se realicen. La paciencia de sostenerlos nos falla y saltamos a otros de más corto plazo, aquellos que vemos realizables más fácilmente. Sin embargo, algo sutil queda en nuestros adentros que nos lo tiene en cuenta: no lo conseguiste...
Parece que sea algo pendiente, aunque no reunamos el coraje para creer y darnos permiso. Y podemos amanecer un día, después de un largo recorrido, en el que nos pidamos cuentas, en el que nos reclamemos el no haber realizado aquello que aún nos recorre por nuestro interior en forma de decepción, de merma, de deterioro y desgaste de vida.
El boicot interno, aquello que nos "tira del caballo" son mensajes internos (creencias, patrones, guiones...) que dan forma a un tirano que maneja nuestra energía, de tal manera que nos sorprendemos de conseguir a veces cosas impensables y otras no alcanzar las más sencillas.
Puedes ser el arquitecto de tu propia vida, sin embargo, si se te complica mucho, busca opciones, no te des por vencid@, siempre vale la pena conseguir aquello que deseas.
Una de las maravillas del coaching es disponer de un entrenador que ilumine aquellas zonas que tú mism@ no puedes ver y detienen tu avance, tu ilusión, tu felicidad auténtica; a tu medida.

Creo que vale la pena la paciencia y la perseverancia .Te comparto un escrito sobre el bambú japonés que me encantó:
      "No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.
      También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: "¡Crece, maldita seas!".
      Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes. Siembras la semilla, la abonas y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas estériles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un periodo de sólo seis semanas, la planta de bambú crece... ¡más de 30 metros!
      ¿Tarda sólo seis semanas en crecer?
      ¡No! La verdad es que se toma siete años para crecer y seis semanas para desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú genera un complejo sistema de raíces que le permiten sostener el crecimiento que vendrá después.
      En la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
      Quizá por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados a corto plazo abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente de que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.
      De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.
   En esos momentos (que todos tenemos), recordemos el ciclo de maduración del bambú japonés. Y no bajemos los brazos ni abandonemos por no ver el resultado esperado, ya que sí está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando.

jueves, 14 de junio de 2012

Preocuparse vs ocuparse


Muchas veces no vemos las cosas en su totalidad hasta pasado un tiempo. Y solemos ser impacientes, por lo que sufrimos por elección, aunque sea inconsciente. En el día a día solemos ver, y a duras penas, aquello que tenemos delante de las narices. Pero lo vemos según pensamos, no como otro lo pueda ver. Lo que nos sucede sí o sí es aprendizaje, pero puede que aún estemos instalados en la versión "el vaso medio vacío", o tal vez priorizar el traducir cualquier situación con la versión negativa o pesimista, siendo el mismo porcentaje optativo de pensar, ante la duda, puede que sea algo bueno y que aún no lo esté viendo...pronto lo veré.
Sucede que automatizamos aquello que estamos llenos de sentir desde la sociedad, quien suele elegir, hasta en las noticias del telediario, la parte depresiva de las cosas, aquello que nos lleva a vivir compungidos. Cuando ya tengas bastante de esa postura ante la vida, te invito a esa porción de FE en la que tú mism@ comiences a dar otra alternativa, más beneficiosa en todos los aspectos, a tus momentos.
Hablo de fe en la vida, en tu propia persona y tus circunstancias. De esa parte reconfortante en la que te indica que todo está bien, esa paz interior de sorprenderte a diario ante los sucesos de tu vida con agrado, sin miedo. Puede que lo que a primera vista parezca una mala noticia: quedarte sin empleo, tener un contratiempo, llegar tarde a una cita,...sea porque algo mejor te esté esperando. Aunque si estás muy vinculado al pesimismo, puede que te lleguen cosas buenísimas y que ni tan siquiera las veas, en cambio sí las de otros...
Para facilitar lo expresado, lo ilustro con un cuento del libro "Ligero de equipaje" de Carlos G. Vallés:

Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos.
Un día, el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano labrador se acercaron para condolerse con él y lamentar su desgracia, el labrador les replicó: "¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe!".
Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Éste les respondió: "¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe!".
Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró aquello como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir: "¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe!".
Unas semanas más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, le dejaron tranquilo. ¿Había sido buena suerte? "¿Mala suerte?  ¡Quién sabe!".


Si adoptamos esta actitud neutra ante las cosas, viviremos mucho más tranquilos y responsables. No nos adelantaremos a la preocupación, sino que nos ocuparemos cuando suceda el tema en concreto. De esta manera, no nos pasaremos la vida preocupados antes, durante y después! Así será más fácil vivir el momento y facilitar nuestra felicidad.

domingo, 10 de junio de 2012

Fluyendo en la complejidad humana


Imagen de internet

Esta mañana, una amiga me ha enviado el siguiente mail (los nombres los he cambiado):
Mi amiga Berta vive detrás de mi casa, y tiene una perrita que se llama Lola, es una bóxer. La quiero mucho, es un encanto. Cuando su niño de casi dos años llora, la Lola le hace mimos, qué te parece??”
Lo que primero ha construido, en segundos,  mi mente ha sido la escena entre la perrita y el bebé. Ese amor que los caninos regalan como parte de su indumentaria. Es como si hablaran el mismo idioma, sin necesidad de normas, fundamentalismos o versiones de “bien y mal”. Sin juicios, tan sencillo como empatizar y, libres de condicionamientos, estar ahí, ofreciendo su amor desinteresado y fluido. Seguro que a la perrita no le ha hecho falta saber qué le pasaba, ella sentía su emoción y la equilibraba. Tampoco tenía que recriminarle: “ahora no se llora” o “no molestes” o “aún no es hora de comer” o “si hubieras cenado lo que te ofreció tu madre ahora no estarías hambriento” o “ahora no tengo ganas de atenderte, estoy ocupada”…
Hay actitudes en las personas que están tan “amaestradas” que poco queda en ellas de natural. Lo que solemos decir “de humano”. Sin embargo, los caninos muchas veces nos superan en este aspecto. No están sometidos a tantos tabúes, patrones, guiones o condicionamientos. Viven en el ahora y totalmente libres, aunque supeditados a nuestros convencionalismos.
Mi respuesta ha sido directa, sin elaboración: AMOR. Los animales se rigen por inteligencias vibratorias, no por la lógica o racional con la que nosotros hemos sido adiestrados. Su base de análisis es más certera, pues no "ha lugar" a las malinterpretaciones o medias verdades!”

imagen de internet

Recuerdo una escena de una película (pero no su título) en la que un niño había entablado amistad con un perrito que actuaba en un circo (un Golden retriever). Este perrito, creo recordar que era maltratado por su dueño, de manera que le hacía trabajar para él sin apenas la recompensa de amor que los animales desean (también las personas, pero ponemos otros condimentos por delante!!). Durante un tiempo, en la huida del perrito, está conviviendo en casa del niño con la aceptación de su madre. Al poco, paseando, lo reconoce su dueño en un parque público y reclama su pertenencia, la madre intenta negociar con su dueño, pero éste no acepta. El perrito y el niño, haciendo equipo vuelven a huir, pero la madre explica lo inexplicable, en un idioma de sensatez y regido por las “normas sociales”, que tenía la obligación de permitir que el dueño se llevara a su perro, a pesar de que ni el perro ni la madre ni el niño estuvieran de acuerdo.
La escena retenida en mi mente se dibuja en una montaña. El niño va con el perrito hasta allí con una mochila en su espalda, en la que lleva un frisbee (el disco volador que se lanza con la mano). Con lágrimas en los ojos y el corazón confungido, alzando la voz, le dice al perro “Vete, vete lejos que ya no te quiero”.  Su voz era entrecortada, a pesar de la fuerza para que saliese de su garganta… El perro que siempre era muy obediente se quedaba inmóvil, pues escuchaba la orden que mencionaba su voz y los gestos de las manos, pero sentía la incoherencia del mensaje de su emoción “te quiero y no quiero separarme de ti”. Este último era más fuerte y certero para el perro, no había error. El niño lloraba, temblaba de impotencia, estaba rojo de rabia. No era feliz.
Esa escena fue de gran impacto en lo que muchas veces las personas pretendemos saltar por encima, obviando las otras inteligencias que disponemos: la social, la emocional, la intuitiva y la física. [Tal vez algún lector note a faltar la espiritual, la podemos combinar con un plano superior de la intuitiva…]. Todas estas son vibratorias, en código binario (si, no; me acerco, me alejo; me gusta, no me gusta; me apetece, no me apetece; me tranquiliza, me altera; me alegra, me entristece…). No las podemos argumentar, esa es tarea de la lógica, pero ya vemos que con sólo la racional el mensaje queda incompleto.
En nuestra cultura, la forma en que construimos nuestros pensamientos y recuerdos es bajo las instrucciones de la inteligencia lógica, aquella que nos da una serie de reglas y datos, una información que administrar y secuenciar. Sin embargo, con sólo ella, queda coja nuestra experiencia, pues siempre hay una emoción, una sensación, un intangible vibracional que completa en nuestro recuerdo. ¿Cómo te explicas que un aroma te lleve a tal recorrido emocional (alegría, tristeza, rabia, miedo…)? Si acudiéramos sólo a la lógica, seríamos robots, máquinas en las que las lágrimas de alegría o tristeza fueran en forma de colirio sintético.
Por cierto, al final lanza el niño tan lejos el frisbee que aprovecha el recorrido de su distancia para marchar y permitir que el dueño recupere al perro. Snif…

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Entiendes ahora un poquito más nuestra complejidad, al tiempo que la maravilla de estar presentes en nuestra vida y conocernos y respetarnos sin etiquetas?

jueves, 24 de mayo de 2012

Los distintos puntos de vista


Os comparto parte de un correo que me ha llegado, con el propósito de que seamos conscientes de los distintos puntos de vista que muchas veces, nosotros mismos manejamos. 


En el ejemplo, se habla de un inmueble, pero lo podemos aplicar a la vida familiar y a la profesional.



Tu casa vista por:
Ti...



P
or el Comprador ... ?

P
or el banco ...

P
or el Tasador ...

Y por la Agencia Tributaria
...
 

Cuando a nuestr@s hij@s, sobrin@s, alguien al que queremos "aconsejar" o sencillamente mostrarles con todo tipo de tamices, según nuestros propios miedos, creencias, valores e interpretaciones de la vida, es decir bajo nuestros modelos mentales, sucede algo parecido. Hay una tendencia a manipular hacia la conveniencia que prima en cada caso. 
Pongamos el ejemplo de un hij@ preadolescente con el que estamos negociando la hora "festiva" de volver a casa. ¿Tenemos en cuenta su propia responsabilidad? ¿Recordamos las normas bajo las que éramos dirigidos y estábamos de acuerdo o no? ¿Somos conscientes de la época actual? ¿Del lugar, zona, amistades, compañías...? ¿Compartimos diálogos con los que conocer a nuestr@ propi@ hij@? Seguro que es mucho más fácil si, dado el momento, somos conscientes de éstos y otros condicionantes. 


Otro ejemplo, en el terreno laboral, es cuando iniciamos o bien deseamos promocionarnos, en el caso de trabajar por cuenta ajena; los distintos puntos de vista del empresario y del trabajador!!! Seguramente que si iniciamos por valorarnos, así realizaremos nuestro trabajo, dando valor; por lo tanto, ya no será tan  distante la visión del empresario en negociar nuestras propuestas. En el caso inverso, el empresario verá el aporte de la tarea que desempeña el trabajador o colaborador, por lo que sus visiones podrán acercarse más.


Darnos valor es apreciar. Es sentir que aquello que desarrollamos a diario aporta a más allá de nosotros mismos, que ponemos nuestro granito de arena...sentirnos útiles y satisfechos. Cuanta más emoción, pasión, más energía esparcimos. Tal vez si observas tu apuesta diaria, podrás graduar o dirigir tus acciones de manera que, al acabar la jornada, hayas experimentado una satisfacción tal que llegues a casa o vayas a compartir con tus amigos un café con las pilas recargadas. Muy distinto a pasar el día de forma autómata, que llegas sin ganas y falto de energía.


¿Qué tal si lo pruebas?