sábado, 12 de diciembre de 2009

El amor cura


Te obsequio con el eco de esta preciosa rosa amarilla.
"Científicamente probado": El amor cura. Las endorfinas se segregan de un modo increíblemente rápido y con un efecto reparador y sanador casi inmediato, con efecto a largo plazo.
Contar nuestras historias las hace reales, transmitirlas y compartirlas nos hace oírnos, y con eso, darnos cuenta conscientemente de lo que hemos pasado, vivido y sentido.
Si te parece tan lejano o ajeno, te propongo que recuerdes la grata sensación y poder que confiere el estar enamorado/a. Pero no te preocupes, sirve cualquier amor, pues hablamos de AMOR. No intentes echar un pulso con una madre, que lo pierdes si estás vacilando sobre su hijo. No hay fuerza comparable a la del amor. ¿Te has parado a pensar que no tiene fronteras?, ni siquiera necesita de la presencia, puedes querer desde el alma, por lo tanto, no necesitas tan siquiera la forma física. Los límites los marcas tú, pues el amor no los tiene.
El amor regenera tal gota de agua que resbala por una roca: la atraviesa, erosiona...parece insignificante, sin embargo deja huella.
Es el infalible creador de la felicidad, el todopoderoso ante cualquier situación. No necesita gafas, ve más allá de lo tangible. No precisa de la razón, más bien se sitúa en el corazón. Se basa en la inteligencia intuitiva, no en la lógica.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Quinto paso del Segundo acuerdo

Los 4 acuerdos de Miguel Ruiz
NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE

Cada cual vive en su propio sueño.
Todos vivimos en nuestro propio sueño, en nuestra propia mente. Los demás están en un mundo totalmente distinto de aquel que vivimos cada uno de nosotros.
Se trata de nuestra propia película, los que nos rodean, son actores invitados. Nosotros decidimos el guión con nuestras decisiones diarias y las acciones que ejercemos atrayendo nuevas situaciones.
Aquellas películas que más nos suelen gustar, es por algo. Piensa en ello, fíjate en qué clase de films te suelen divertir, agradar, disgustar... y busca "casualidades" en tu modus operanti. Fíjate: aventuras, acción, amor, sexo, miedo, comedia, humor.....
Puede ser muy divertido. Si te apetece, lo puedes comentar y jugamos! Anda que no!!!
Un bonito reto: descubrir algo más de ti, de manera que puedas "manipular" si no te agrada. Realmente, es muy aconsejable ver películas de humor, comedias,..."buen rollo". No es un absurdo, se trata de esas improntas que van introduciéndose en cerebro y van haciendo mecha. ¿Recuerdas la peli "La naranja mecánica"? pues algo parecido, pero más sutil. Por lo tanto, contra más te "empapes" de esas pelis, más te impregnarás de lo mismo!
Hasta pronto!!!

martes, 8 de diciembre de 2009

Un cuento de tierra adentro


Os comparto este cuento de manos de mi antigua clienta y actual amiga Mercedes.
Me gustan los cuentos por sus connotaciones de "no límites", porque nos crean un estado de abertura desde una mentalidad en la que las cosas fluyen sin tantos fundamentalismos y severidades.
Un abrazo. Hasta pronto!

CUENTO DE TIERRA ADENTRO
Durante los primeros años de la década del 50, en un pequeño pueblo de Bella Vista, Pcia de Corrientes, solía parar en el almacén del Sr. Gadea para comprar productos frescos de granja.
La comida y el dinero faltaban y el trueque se usaba mucho.
Un día en particular, el Sr. Gadea me estaba empaquetando unas papas. De repente me fijé en un niño pequeño, delicado de cuerpo y aspecto, con ropa roída pero limpia que miraba atentamente un cajón de arvejas frescas maravillosas. Pagué mis papas pero también me sentí atraído por el aspecto de las arvejas.
¡Me encanta la crema de arvejas y las papas frescas! Admirando las arvejas, no pude evitar escuchar la conversación entre el Sr. Gadea y el niño:
- Hola Marcelo, ¿como estás hoy?
- Hola Sr. Gadea. Estoy bien, gracias.
- Solo admiraba las arvejas... se ven muy bien.
- Sí, son muy buenas. ¿Cómo está tu mamá?
- Bien. Cada vez más fuerte.
- Bien. ¿Hay algo en que te pueda ayudar?
- No Señor. Sólo admiraba las arvejas.
- Te gustaría llevar algunas a casa?
- No Señor. No tengo con que pagarlas.
- Bueno... ¿qué tienes para cambiar por ellas?
- Lo único que tengo es esto, mi bolita más valiosa'
- ¿De veras? Me la dejas ver?
- Acá está. Es una joya!
- Ya lo veo... Mmmm... el único problema es que ésta es azul y a mí me gustan las rojas... ¿Tienes alguna como esta, pero roja, en casa?
- No exactamente.. pero casi... casi...
- Hagamos una cosa. Llévate esta bolsa de arvejas a casa y la próxima vez que vengas muéstrame la bolita roja que tenés.'
- ¡Desde ya gracias, Sr. Gadea!
La Sra. Gadea se me acercó a atenderme y con una sonrisa me dijo:
-Hay dos niños más como él en nuestro pueblo, todos en situación muy pobre. A Juan le encanta hacer trueque con ellos por arvejas, manzanas, tomates, o lo que sea. Cuando vuelven con las bolitas rojas, y siempre lo hacen, él decide que en realidad no le gusta tanto el rojo, y los manda a casa con otra bolsa de mercadería y la promesa de traer una bolita color naranja o verde tal vez.
Me fui del negocio sonriendo e impresionado con este hombre.
Un tiempo después me mudé a Mercedes, Pcia de Corrientes, pero nunca me olvidé de este hombre, los niños y los trueques entre ellos.
Varios años pasaron, cada uno más rápidamente que el anterior.
Y es así que un día tuve la oportunidad de visitar a unos amigos en ese pueblo de Cerro Largo.
Mientras estuve allí, me enteré que el Sr. Gadea había muerto.
Esa noche sería su velorio y sabiendo que mis amigos querían ir, acepté acompañarlos.
Al llegar a la funeraria, nos pusimos en fila para conocer a los parientes del difunto y para ofrecer nuestro pésame. Delante de nosotros en la fila, había tres hombres jóvenes. Uno tenía puesto un uniforme militar y los otros dos unos lindos trajes oscuros con camisas blancas. Parecían profesionales Se acercaron a la Sra. Gadea quien se encontraba al lado de su difunto esposo, tranquila y sonriendo. Cada uno de los hombres la abrazó, la besó, conversó brevemente con ella y luego se acercaron al ataúd.
Los ojos azules llenos de lágrimas de la Sra. Gadea los siguió uno por uno mientras cada uno tocaba con su mano cálida la mano fría dentro del ataúd.
Cada uno se retiró de la funeraria limpiándose los ojos.
Llegó nuestro turno y al acercarme a la Sra. Gadea le dije quién era y le recordé lo que me había contado años atrás sobre las bolitas. Con los ojos brillando, me tomó de la mano y me condujo al ataúd. Esos tres jóvenes que se acaban de ir son los tres chicos de los cuales te hablé. Me acaban de decir cuanto agradecían los trueques de Juan. Ahora que Juan no podía cambiar de parecer sobre el tamaño o color de las bolitas, vinieron a pagar su deuda. Nunca hemos tenido riqueza» -me confió- pero ahora Juan se consideraría el hombre más rico del mundo.
Con una ternura amorosa levantó los dedos sin vida de su esposo
Debajo de ellos había tres bolitas rojas exquisitamente brillantes.
Moraleja: No seremos recordados por nuestras palabras, sino por nuestras acciones. La vida no se mide por cada aliento que tomamos sino por las cosas que nos quitan el aliento.
Hoy te deseo un día de milagros comunes, tal como una cafetera de café fresco que otro te preparó, una llamada inesperada de un viejo amigo, semáforos verdes camino al trabajo.
Te deseo un día de cosas pequeñas de las cuales estar agradecido: la fila más rápida en el supermercado, una canción favorita en la radio, encontrar tus llaves justo donde buscas. Te deseo un día de felicidad y perfección; pequeños trozos de perfección que te hagan sentir que estás sonriendo, porque eres alguien especial y único.
Te deseo un día de paz, felicidad y dicha.
Trata de hacerte de un ratito y hazlo. No olvides que este momento lo tienes en tus manos. El ayer ya se fue y el mañana quien sabe si llegará. Que cada día que vivas sea tu mejor día.
Hay un tiempo para dejar que sucedan las cosas, y un tiempo para hacer que las cosas sucedan.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Cuarto paso del Segundo acuerdo

Los 4 acuerdos de Miguel Ruiz.
NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE


Renuncia a la importancia personal.
La importancia personal o el tomarse las cosas personalmente es la máxima expresión de egoísmo, porque asumimos que todo gira a  nuestro alrededor.
Ciertamente, no se trata de dejar de ser nuestros protagonistas, pero tal y como digo "nuestros" no representa el que quitemos el lugar a los otros. Muchas veces nos posicionamos en el centro del mundo de allá donde estemos y esto trae pésimas consecuencias. No todo el mundo gira a nuestro alrededor, hay más personas que intervienen en el mundo, justamente, la energía que hace girar el mundo es la unión de todos nosotros, junto a los animales y las plantas...la suma de todos es la que genera esa energía con la que podemos materializarnos y SER.
¿Qué es el ego? Es una palabra muy en boga, pero no siempre sabemos a qué nos referimos cuando intentamos ser honestos, justos y humildes y queremos dejar el ego fuera de juego, no permitirle que "la fastidie". El ego es el falso SER. Utilizamos el ego para olvidarnos el concentrarnos en los demás, para aumentar la autoreferencia, es el enfocar nuestra experiencia de forma rígida y cerrada a más posibilidades como si la nuestra fuera la única verdad. Creemos que tenemos más información, o mejor información, de ciertas cosas porque las hemos vivido, incluso durante muchos años, y nos permitimos obviar que sabemos más de eso que otros, sin la humildad suficiente para tener en cuenta otras experiencias y opiniones al mismo respecto, nos cerramos (desperdiciamos energía, nos mermamos). ¿Quién se lleva la palma? para variar, el miedo, es un riesgo creer que podamos estar equivocados, se nos desmonta nuestro castillo de naipes, sin embargo, si lo miramos desde el observador, no desde el ego, podremos observar que no perdemos en el acto de ver más allá de nuestras propias vivencias, al contrario, nos nutrimos de las de otros y avanzamos mucho más. Imagínate que tuvieras que comenzar a inventar la rueda, el fuego, la electricidad...parece que en esto sí que estás de acuerdo en no verte pequeño de aceptarlo.
El miedo es tomado por la figura arquetípica del ego masculino. Cuando creemos estar en peligro no buscamos nuestra madre para nutrirnos, sino que queremos un padre que nos proteja. He ahí la dominación masculina en esta edad ególatra.
Una cita de Goethe: "Nadie está más esclavizado que aquellos que falsamente creen que son libres".
Cuando eres libre, no necesitas asirte a razones ni a miedos, simplemente fluyes, aceptas, respetas y vives.
Un abrazo.
Hasta pronto!

viernes, 4 de diciembre de 2009

La nueva generación de padres.

Durante las 17 diapositivas de que se nutre esta presentación, hay una serie de apreciaciones, como no, bastante generalizadas: habrá quien esté de acuerdo, bajo su experiencia o casos conocidos y quien no lo esté. No obstante, no se nos hace del todo ajeno su mensaje.
Mi aportación, versa en encontrar el equilibrio, ni lo uno ni lo otro, ni el haber sido regañados por nuestros padres ni el permitir ser regañados ahora por nuestros hijos.
Lo que arrastremos del pasado, ha de servir de punto de referencia, de nada más, no vamos a resolver el poner en tela de juicio el cómo nos educaron, nos trataron, nos sentimos...hemos de practicar la empatía, entender que nuestros padres, se guiaban por unos patrones distintos a los nuestros, por unas limitaciones culturales de la sociedad de entonces, por una falta de medios, información...en definitiva, que lo hicieron lo mejor que supieron y/o pudieron. Es ahora que nosotros hemos de crecer y no vengarnos en contra nuestra y de nuestros hijos de lo que no nos agradó. El aceptar con gratitud el haber tenido padres (quien los haya tenido) desde la apreciación de su mejor aportación en la tarea, cierra todos los conflictos emocionales al respecto y nos permite crecer en edificar cómo lo queremos hacer nosotros ahora, desde nuestra adultez, y con innovaciones creativas. Si ejercemos desde el respeto nuestra función de guías y adquirimos el compromiso de los derechos y deberes que entendemos, bajo unas normas morales y, sobretodo desde el amor, tendremos más oportunidades de disfrutar de la labor. Aprender a disfrutar y a crecer junto a nuestros hijos, y no a pesar de ellos. Nuestros hijos no han de ser un estorbo o un obstáculo a nuestra profesión o tarea en la vida, han de ser un enriquecimiento, han de suponer un antes y un después de un cariño insospechado. ¿Hay algo más bonito que crecer con amor y en el amor?
La fórmula, para ejercer lo que antes he citado: el equilibrio, está en acortar las distancias jerárquicas, más allá, en anularlas, me explico: Se trata de ser conscientes del valor de cada uno, somos seres únicos e irrepetibles, tenemos igual valor que nuestros hijos, lo que nos diferencia es la función de cada uno. ¿Recuerdas la frase de Mafalda? "A ti te dieron el título de madre el mismo día que a mí me dieron el de hija..."nos debemos un respeto mútuo, eso de "cállate", no tiene mucha respetabilidad, eso de "porque yo lo digo" tampoco. Nos hemos de mostrar como seres y dejar mostrarse a nuestros hijos. Educarlos en la apreciación de los valores. Comunicarnos, confiar, compartir, permitir, crear un equipo donde cada uno tiene su tarea, su labor, con un requisito común, el disfrutar y apreciar la compañía, la complicidad y el amor.
Comportarte con a tus hijos como un modelo a seguir, ser espejo de sus ideales, permitirles brillar, elevar sus valores, tolerar desde un entendimiento y respeto sus posturas menos brillantes...estar ahí, presentes, saber estar, saber disculparnos ante situaciones poco asertivas, mostrarles nuestra confianza, aceptar sus disculpas, moldear sus momentos de bajo ánimo...conducirlos hacia sus cualidades y abrirles posibilidades en sus espectativas. Compartir experiencias, buscar casualidades hacia un acercamiento: "A mí me sucedió cuando...." "Ya te entiendo, ¿recuerdas cuando te conté...?pues se parece a lo que ahora me dices que te ha sucedido..." Repito, sin perder los papeles: esta lista corresponde al título de padre/madre y este listado es el del hijo/hija.
Si estás en los comienzos de tu nuevo título, adelante!, si ya llevas tiempo y no estás muy agusto con los resultados, puede ser un bonito reto el reaprender y crear un nuevo guión de tu listado.
Un abrazo. Hasta pronto!
La Nueva Generación De Padres

Ley de la abundancia.


Como pequeña introducción a la Ley de la Abundancia, voy a hacer una contribución. Dicha ley habla de la gratitud, sin gratitud, no eres capaz de ver todo cuanto posees y tienes a tu alcance: ¿qué tal el aire que respiras? ¿Está escaso? ¿has de guardar tanda para obtener el tuyo? Tan sencillo como cogerlo y soltarlo. ¿Lo has leído bien?: cogerlo y soltarlo...¿por qué? porque no piensas en que te pueda faltar, por lo tanto, ni tienes miedo ni vibras escasez. Te desapegas, sueltasssssssss, ahí lo tienes. Es como la ollita mágica que girabas en su alto el dedo en el sentido de las agujas del reloj y salía una masa blanca que servía como sustento absoluto, podias alimentarte, pues contenía porción líquida y sólida y jamás se acababa. Así de sencillo!.
Como he dicho, mi aportación es agradecer, por su semillita de aprecio, valor, reconocimiento, calor,...por esa caricia recibida de los que han hecho comentarios, tanto en el blog, como por correo o en persona, como los que han clickado el botón de "seguidores", como los clientes que se han ofrecido a que publique su testimonio. Gracias a todos y deseo que alguno de los artículos os puedan dar en el punto que os desconcierta, a modo de flecha de cupido.
Un abrazo grannnnnnnde!
Hasta pronto!

Tercer paso del Segundo acuerdo

Los cuatro acuerdos de Miguel Ruiz
NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE
Tu verdad es personal tuya.
Tus opiniones y puntos de vista reflejan tus propios acuerdos y son tuyos personalmente. No es la verdad de nadie, sino la tuya.
Con estas palabras, Miguel nos quiere indicar que cada uno tenemos una serie de códigos, patrones, creencias, valores personales, principios,... por lo que todo lo que tenga un sentido hacia nosotros variará hacia los otros.
Esto no sólo sucede entre diferentes personas, sino a nosotros mismos en distintos momentos de nuestra vida. Hoy no vemos las cosas como las vimos ayer, o como las veremos mañana. Cada día que vivimos, ejerce un cambio en nosotros, muchas veces no nos damos cuenta, pero de eso se trata la vida, de vivir nuevas experiencias, y, aunque la mayoría de los días te parezcan parecidos o te sucedan desapercibidos, siempre hay algo que interiorizas quizás sin percibirlo. Esto se parece al dicho "nunca te acostarás sin saber una cosa más". Ocurre que nos hemos acostumbrado a vivir tan atropellados, que ya las cosas "son de cajón". Muchas veces, cuando mis clientes muestran estrés y me comentan que acaban el día rendidas/os, sin la sensación de haber producido, más bien de vivir a la carrera, les solicito que se molesten un día en anotar todo lo que hacen. Les pido que lleven consigo un papel donde anotar TODO...Cuando la repasamos, han omitido un montón de cosas que ya las hacemos automatizadas, pero las hacemos. No saboreamos, nos atacamos a nosotros mismos con un sinfín de exigencias, de tal manera que muchas veces acabamos dando vueltas al recinto donde estamos, preguntándonos qué es lo que estábamos buscando, o qué es lo que íbamos a hacer. Incluso cuando es fin de semana, o cuando paseamos, no somos conscientes del paso rápido que llevamos. Esto lo podemos ver hasta en algunos ancianos, que van al mercado, a la tienda, y tratan de colarse: llevan prisa, una prisa heredada de un pasado exigente e inconsciente. Date cuenta de que, cuando eres dueño de lo que haces, te "centras" en la tarea, parece como si las manos te abarcaran más, como si todo se colocase en fila india y resuelves, solucionas, "cundes" lo impensable de cuando te pones a apretar el paso. Incluso cuando vamos conduciendo, cuando sufrimos las caravanas...¿es que poniéndote granate vas al liberar el tráfico o la caravana? En la mayoría de los trayectos, los habituales de ir hacia el trabajo, si calculas la velocidad máxima permitida, podrás darte cuenta que hablamos de una ahorro de 5 a 10 min. máximo. Ya sé, me dirás que ese tiempo es tuyo!!! Lo sé, pero precisamente porque es tuyo, no has de ser el guillotinador del mismo. Siendo que es tu tiempo, lo suyo es respirar y vivirlo, no sufrirlo. Ya sabes los ingredientes com los que puedes aderezar esa porción de tu vida: música, colocar momentos que deseas compartir con los tuyos al ir a casa, tramar una sorpresa, pensar un plan para el finde, repasar lo que deseas hacer de especial con tu día......Hay tantas cosas con las que construir en tu tiempo y no envenenarte!!! Tú mismo/a, ya ves que no tienes excusa para tomarte las cosas de empacho, las puedes tomar e ir digeriendo, nadie mejor que tú te las hace engullir. Los otros, a medida que ven que "tragas", se acostumbran y te ofrecen cubos y cubos de lo mismo, pues es lo que les muestras. Recuerda que si te comes el pastel en porciones, lo saborearás y digerirás. Si te lo comes de golpe, pasarás el día indigesto, no te sabrá y al siguiente pastel, al día siguiente, ya se te cerrará el estómago de verlo, será una forma de algo horrible, en lugar de exquisito. Usa esta metáfora con tu vida. Ya me dirás qué tal!
Un abrazo. Hasta pronto!!!

jueves, 3 de diciembre de 2009

Una forma de actuar

He titulado una forma de actuar a esta presentación, para mí muy potente. Habla en síntesis de la actitud, una actitud que, de entrenarla y priorizarla te va a reportar un enfoque totalmente distinto: abierto, dinámico, flexible y tolerante.
La actitud que lleves contigo es como un traje, tú lo eliges. Si eliges enfocarte hacia la solución, verás como todo tu pensamiento se enfoca hacia lo constructivo.
Tu vida es responsabilidad tuya, no la traslades a nadie más, ni a las circunstancias, recuerda que tú las atraes, ¿para qué? para experimentar, aprender...vivirrrrrr.
"Sólo se frustran aquellos que dejan de ver la parte positiva de sus resultados y de la vida"...cuánta fuerza tiene esta frase. Es una bonita descripción de lo que contiene la resiliencia.
Si utilizas esta actitud, aprenderás desde ti mismo, no desde lo que los otros quieran de ti. Alcanzarás el descubrir quién eres, te darás esa opción: quién soy y quién quiero ser, al actuar desde ti mismo, desde lo que tú quieres ser, representar y dar.
Cuando llevas un buen trecho de vida sin mirarte, sin preguntarte, sin valorarte, actuando como los demás esperan de ti, como te indican, como sientes que les das más, sobrevienen las ansiedades, los descontentos, la crítica interna (nunca estás a la altura de lo que los demás podrían recibir de ti), el llenarte de humo los pulmones, tabletas de chocolate, celulitis, granos...(pequeños castigos inducidos por tu ser para llamarte la atención: Toc, Toc, ehhh!! que estoy aqu!!í, ¿se puede? ¿me dejas existir?), después de esta sutil mutilación de quién eres, se te pone la cara de pocker cuando esa/s persona/s a las que estás dedicando tu protagonismo, con la consecuente anulación de ti mismo, te rechazan o juzgan de no ser lo que ellos esperaban,..., te menosprecian. ¿Cómo no? Si tú mismo lo has estado haciendo!!!! ¿Qué valor te has dado? ¿qué papel estabas representando?. Bueno, bueno, bufffff, vamos a construir, ya es pasado, ahora, ya, en el presente, se trata de que ya lo has descubierto, por lo tanto: felicidades, tan sólo has de poner hilo en la aguja y comenzar a tejer tu propio traje, el que tú deseas tejer, sentir, ofrecer y ejercer.
Hasta pronto!!!Rodolfo

miércoles, 2 de diciembre de 2009

UN MUNDO SIN QUEJAS


CAMBIA LA FORMA DE VER LAS COSAS, Y LAS COSAS CAMBIARÁN DE FORMA.
En Julio del 2006 Will Bowen propuso a su comunidad "El reto de los 21 días" con el propósito de ayudar a eliminar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias para el individuo. Su propuesta fue muy simple: "Te colocas una pulsera morada con la leyenda UN MUNDO SIN QUEJAS y lo mantienes durante 21 días sin emitir ningún tipo de queja o crítica"; así sea "me duele la cabeza" o "nada me está saliendo bien". Si durante este periodo emites algún lamento, debes cambiar la pulsera de muñeca y volver a empezar. La mayoría de los participantes logró superar este reto, pero les tomó un mínimo de 5 meses, un tiempo que evidencia la presencia de la cultura de la queja en nuestras vidas.
Un reto que cambiará tu vida y la de tus semejantes Ahora te estoy proponiendo asumir este reto de 21 días sin quejas, sin críticas y sin chismes… si lo logras, habrás hecho de tu vida un paraíso sin enfermedades. Tendrás mejor ánimo, menos dolores, relaciones más favorables, mayor autoestima, etc. Serás una persona más feliz y armoniosa. ¿Crees que puedes aceptar el reto?

Quejarnos se ha convertido en una Pandemia ¿Has notado que siempre hay algo de qué quejarse? El clima, el tránsito, la inseguridad en las calles, las mentiras de los políticos, la salud, el dinero que no alcanza, etc., etc. Lo único que ganamos con la QUEJA es sentirnos peor. "Cuando criticamos, nos quejamos o juzgamos, estamos emitiendo una energía discordante. Esta energía, por la Ley de Atracción, será devuelta a nosotros pero multiplicada. Esto alimenta aquello de lo que nos quejamos y lo hacemos más grande"
Con la queja te conectas con campos de baja energía que te debilitan, te hacen vulnerable a enfermedades, conflictos sociales y carencias. En otras palabras, te quitan poder, te alejan de la energía del amor, aquella que genera nuestro potencial para SER. Por el contrario si hablas de GRATITUD te conectas a campos de ALTA energía, en los niveles donde se desarrolla el poder personal.
Esta es la propuesta: ABANDONAS LA QUEJA Y TE LLENAS DE GRATITUD. … así que mantén una observación especial de tus pensamientos y palabras y cada vez que te descubras quejándote, expresa un agradecimiento a la vida, al trabajo, a la salud… o a cualquier cosa que puedas agradecer de corazón… siempre tendrás algo para agradecer. Cada vez que emitas una queja tendrás que volver a empezar la cuenta de los días desde uno. ¿Te parece cruel, excesivo o le vas a dar una oportunidad a tu bienestar?????
Pensar una queja o crítica y no la digo, ¿También cuenta? Por suerte NO. Sólo las palabras que salen de tu boca son las que cuentan en este caso. Quienes lo han logrado reconocen que no es para nada fácil, pero después de las tres semanas, o más, que tardes en lograr la meta, dejas inclusive de criticar con la mente, ya has instalado el "detector" y “anulado el piloto automático”
¡ Adelante !… acepta el reto… demuéstrate que SÍ puedes, y vive la GRATITUD como una experiencia que se "siente"… y asciende a un mayor nivel de conciencia y despertar, donde el panorama de la vida será más amplio y amable contigo. No hace falta que te pongas una pulsera morada, utiliza una piedra en el bolsillo o algo sencillo. Lo importante es aprender a darnos cuenta que a veces nos quejamos. No hay que darle fuerza a esto, simplemente cambias la pulsera de brazo y YA. Lo importante es darnos cuenta, no culparnos. Y a comenzar de nuevo hasta llegar a los 21 días.
¿Por qué 21 días? Son los días que se toma un hábito para instalarse. Nos tomará 21 días dejar el hábito de la queja y formar el nuevo hábito de la GRATITUD. Te repito, no es fácil, pero muchas veces lo fácil no nos atrae!!!
"Quejarse no debe confundirse con la crítica constructiva a través de la cual le haces saber a alguien que ha cometido un error o que tiene alguna deficiencia de modo tal que pueda mejorar. Y abstenerse de quejarse no necesariamente significa soportar malas conductas o actitudes. No hay nada de malo en decirle al camarero que tu sopa está fría y que necesita ser calentada; si te ciñes a los hechos, que son siempre neutrales. -¿Cómo te atreves a darme la sopa fría?- Eso es quejarse".
Este es el comienzo de un tiempo increíblemente fértil, cargado de potencia para nuevos proyectos que traerán abundantes frutos en el futuro.
Un poco sobre el autor...Will Bowen (Estados Unidos)
Desde su función de pastor dirigente de la Unidad de la Iglesia de Cristo, en Kansas (EEUU) a Will Bowen se le ocurrió crear, en julio de 2006, el "Reto de los 21 días" con el propósito de ayudar a los miembros de su comunidad a eliminar la cultura de quejarse y sus efectos. Se trata de una propuesta que, de lograrlo, podría mejorar la vida de la gente a través de una mejor calidad de su tiempo y actitud. Pues conseguiría una mejor salud, menos enfermedades, mejor ánimo, menos dolores, más autoestima y relaciones más satisfactorias. Para establecer este plan, el pastor creó una organización "A complain free world" ("Un mundo libre de quejas"), quién en el sermón matutino de un domingo, invitó a toda su congregación a iniciar este reto de tres semanas para ver resultados. Tras el éxito obtenido y para llegar a más personas en todo el mundo lo editó en el libro "Un mundo sin quejas".
Hasta pronto!