No te lo vayas a perder!!!Coaching & Us - tu acierto seguro
Un fuerte abrazo!!!
Coaching con perspectiva sistémica y Wingwave (emocional) Enfoca tu mente en lo que realmente quieres. Date permiso a soñar, y comenzarás a dirigir tu pensamiento enteramente a lo que mejor te sienta
jueves, 25 de abril de 2013
jueves, 18 de abril de 2013
Salud, brindar por lo natural
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Galán de noche |
Tender hacia lo natural es un proceso precioso, del que, con
tanta información, nos solemos ir alejando! Vaya con las incoherencias…relájate,
se trata de ir priorizando y haciendo caso a tu intuición, de aquello que para
ti es y lo que aún no es. A cada paso nos vamos preparando, todo llega en su
momento adecuado, pues, en verdad está a nuestro alcance, pero aún no lo vemos.
¿Qué nos aleja?
Miedos, miedos… tal vez el principal sea el de conocernos a
nosotros mismos. Qué fácil nos resulta, a veces, vivir la vida de otros, me
refiero a darles un consejo, una opinión de lo que tú harías en su caso. Y luego
algo te sucede a ti! En lugar de fluir como lo harías con ese/a amig@, te
bloqueas y creas una montaña enorme que, si te acercas, es una pequeña
piedrita.
Justamente el coaching te acerca con curiosidad a tu
interior. Esa curiosidad inocente de cuando éramos pequeños. Lejos de juicio y crítica y con mucho amor
y humor. Después de todo, no debiera ser tan difícil dar esos pasos hacia
nuestro auto-conocimiento, lo hacemos a diario con nuestros seres queridos: familia,
compañeros y amigos. Es fabuloso descubrirte, con los detalles mencionados en
negrita.
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Aceptarte, adentrarte
en tu propia luz
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Aceptarte, perdonarte, sentirte… si no has llegado a este punto, que en realidad es un
camino constante, pues evolucionamos, prueba un trocito del pastel. Verás cómo
te sientes. ¿Te imaginas ser tu amigo incondicional??? A veces lo tan natural,
lo tan sencillo, lo pasamos por alto, no lo tenemos en cuenta, pero insisto:
prueba!!!...y si quieres lo compartes. Ni te imaginas lo importante que es
compartir. Lo hacemos cada lunes y cada martes en Coaching & Drinks. También
lo hacemos cuando estamos con personas de nuestra confianza. Aquellos logros
los llevas a reconocimiento y auto-reconocimiento; la felicidad, al
compartirla, la aumentas; los tránsitos dolorosos, los aminoras. Compartir es
asomarte a esa zona media entre la de confort y la de pánico (o mágica, según
lo gestiones): la de aprendizaje. Es
vibracional, atraviesa nuestras células… ser conscientes de todo lo que
manejamos en nuestra vida, cómo lo sentimos y cómo lo trasladamos. Cambia, todo
cambia. Es sorprendente!
Una de las cosas que solemos dar por obvia, cuando la
tenemos, es la salud. La cultura
oriental fomenta el cuidarte y ser consciente de tu cuerpo, lo que se necesite
en cada paso de tu vida. Por fortuna, la cultura occidental, poco a poco va
cambiando. Aún está instalado en nuestro sistema visitar al médico cuando ya
hemos enfermado. Esta tendencia provoca el uso de fármacos, los cuales, cuando
leemos los prospectos, nos damos cuenta de que solventamos y complicamos en el
mismo proceso: las contraindicaciones. Desde un punto de vista metafísico, en
realidad, la enfermedad es el informador de aquellos procesos mentales que
estamos sufriendo o mal-llevando. Me refiero a que no nos permiten la
felicidad, a esos momentos repetitivos en los que nadamos en contra de nosotros
mismos. Que, bajo unas creencias que ya no nos benefician y, muchas veces
desconocemos, nos van alejando de nosotros mismos, sin saber el mal que nos infringimos.
Una creencia trasladada, a modo de ejemplo, podría ser: preparo la comida con
cariño para los míos y, si me llega, yo ya comeré, o voy picando a medida que
la preparo y luego vuelvo a comer…Tal vez les resuene a algunas personas. El proceso
es entendible, nos estamos cargando el funcionamiento del metabolismo, nos
estamos quitando amor (los otros están antes). Si a esto añadimos la
posibilidad del no reconocimiento de la labor desarrollada (la compra, la
elaboración, tu tiempo empleado, saber los gustos de los comensales, y el post:
organizar la vajilla, volver a dejar la cocina en plan “laboratorio” libre de
grasas, en orden, eliminar olores…). Aquí podrían intervenir, ciertos procesos de rabia, lo cual
provoca intolerancias, afecciones de piel, malas digestiones, insomnio. Al margen
de la gestión natural que suele efectuar: revolvernos hacia los demás, sin más
que nuestro propio estado de “abuso”, sin ser conscientes que lo estamos propiciando
nosotros mismos. De ahí la huida de la cocina y el éxito de muchas empresas de
nueva apertura en el mundo de la restauración. (Proactividad empresarial
resiliente!!)
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Reflexión. Responsabilidad para uno mismo |
La armonización y el equilibrio es lo más efectivo, pero es inocuo si no estamos presentes en nuestra vida. Con este sencillo ejemplo, podríamos observar todo un proceso celular destructivo, que se traduce en una alarma corporal, de mayor o menor intensidad: la enfermedad. Un simple dolor de cabeza ya nos indica que estamos lejos de nuestro bienestar emocional. Algún pensamiento anda por ahí boicoteando, en lugar de llevarnos a soluciones constructivas. Muchos autores y metodologías coinciden en que el 10% de nuestras situaciones nos las pone la vida, el universo…el resto, un 90%, es nuestra actitud ante ellas, el cómo las interpretamos y resolvemos.
Cambia mucho el sabor de boca si utilizamos la palabra reto
a utilizar la palabra problema. Nuestra actitud, con la primera palabra nos
ofrece resolver, coger aire y tomar acción. Con la palabra problema, el cuerpo
se encoge, nos falta el aire y nos quedamos o bien parados y bloqueados o lo
aumentamos o bien respondemos irascibles.
Una muy buena noticia, en el terreno de la salud, como paso intermedio y de
acercamiento entre ambas culturas (oriental y occidental) es la fitoterapia: la ciencia dedicada a prevenir, aliviar o curar las enfermedades,
mediante la utilización de las plantas medicinales y sus derivados.
Ya hace muchos años que la vengo utilizando, así como la homeopatía. Surgió en mi vida cuando
fui madre y miré la forma más adecuada y sin contraindicaciones para esos
pequeños seres que transforman tu vida: los hijos. Si es inocuo para ellos, que
vienen limpios, imagínate los beneficios para nosotros, entre otros, tener
plena conciencia de cómo nos comportamos con nuestro cuerpo. Es toda una
tendencia, es quererse, es ser responsable. Es prevenir, estar presente, ser
proactivo.
La noticia, totalmente revolucionaria en nuestro sistema
sanitario, ha sucedido tras la firma de colaboración, entre Aboca y Semergen,
para apoyar y difundir la fitoterapia en España, el pasado 5 de marzo’13 en la
feria de Infarma.
Anécdota
Justamente, el verano pasado en un viaje a Zamora (vivo en
Barcelona), la farmacéutica que me atendió me aconsejó, efusivamente, las
cápsulas de Finocarbo, como producto 100% natural para la eliminación de gases.
Tan sencillo como tener el tarro a mano y un poco de agua. Ya no sólo por estar
de paso por la ciudad, el cambio de aguas, las excursiones, etc. sino que tenía
clientela con tan buenos resultados que lo recomendaba por haber recibido
sinceras felicitaciones. El aspecto, la presentación, las instrucciones e
indicaciones que Aboca utiliza con sus productos sólo son comparables con la
efectividad de los mismos.
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Finocarbo. Aboca. |
“Aboca se funda en la
plena conciencia de la estrecha unión entre la salud del ser humano y la del medio ambiente, para conseguir la salud de hoy sin comprometer de ningún
modo la de mañana. Desde siempre, el hombre y las plantas viven en íntima
relación, juntos fueron evolucionando y desarrollando sistemas complejos bajo
la influencia del mismo contexto; por esta razón, las plantas medicinales son
en la actualidad el remedio ideal para la salud
y el bienestar del ser humano”.
Ya hace años que en Francia, se ha aceptado la homeopatía dentro del sistema de sanidad. Por fin llega a nosotros, la llamada “medicina alternativa”, con todos los beneficios que nos aporta.
Por parte de Semergen, considera que la fitoterapia es un
área estratégica para el Médico de
Atención Primaria, que permite responder a necesidades de la salud tanto
en la homeostasis como en la automedicación. Todo ventajas.
domingo, 14 de abril de 2013
Tomando el control de tu vida
En una de sus conferencias, Tony Robbins, nos muestra,
mediante 3 pasos, cómo tomar el control de tu vida. Enfocándonos en ello.
Se trata de desarrollar una estrategia de planificación, para maximizar los resultados de tu
vida, y maximizar tu sentimiento de logro y alegría. Ambos objetivos. Si te
fijas, sin el segundo, el primero puede caer, no sostenerse en esa vibración
que hace que las cosas sucedan. Aseguramos el tiro cuando nos implicamos y
motivamos. Para ello, se consigue mucha energía midiendo, a pequeños pasos lo
que vamos consiguiendo, a corto plazo. De esta manera se crea un circuito de
retroalimentación, en el que, los mismos avances hacen el camino más llano, es
decir, a medida que vemos resultados se nos hace menos costoso, pues entramos
en contacto con una realidad de actividad, no de miedo y su amiga la
postergación.
Para conseguirlo, hemos de cambiar nuestro enfoque; de la
pregunta “¿Qué tengo que hacer?” pasaremos a la pregunta “¿Cuál es el resultado
que quiero?” ¿Qué quiero? ¿Qué es lo más importante para mí? ¿Qué resultado
estoy comprometido a lograr?
Para que cualquier objetivo, deseo o anhelo pueda
consolidarse, es necesario potenciar nuestro valor compromiso, sin él nos alejaríamos
y crearíamos boicot interno. Dicho de otra manera, nadaríamos en contra de
nuestro fluir, de nuestra propia corriente. Aquella que, a modo de varita
mágica, facilita que las cosas sucedan como si tuviéramos un duendecillo que
nos va abriendo camino y llenando de eso que parecen “casualidades”. Todo un
complot para que suceda lo que deseamos. Básicamente, estamos enfocando nuestra
mente, por lo que lo que antes no percibíamos, ahora aparece ante nuestros
ojos. Le estamos poniendo luz. Te muestro un ejemplo que lo puede ilustrar. Cuando
oí por primera vez la palabra coaching, estaba tan entusiasmada por lo que me
agradaba lo que llevaba tras de sí, que se lo conté a mi familia y amigos. Ese mismo
día, comencé a ver la palabra coach por todas partes. Antes no lo había visto
ni oído nunca. No soy aficionada del fútbol, pero en mi hogar sí que suelen
verlo. Recuerdo que vi COACH en un cartel
y se refería a Frank Rijkaard. Al poco me fijé que estaba escrito en una
furgoneta que llevaba años por el barrio donde vivo. Mirando los escaparates de
El Corte Inglés, una marca de bolsos y zapatos también llevaba esa palabra como
marca comercial. Mi esposo me llamó que lo había oído por la radio. En un
helicóptero ondeaba una pancarta con esa palabra. Jajaja, era todo un
descubrimiento que, sin embargo llevaba ahí mucho tiempo, pero que NO HABÍA
VISTO ni oído jamás. Otro ejemplo, que he contrastado con otras personas, es
ver por todas partes, de repente, mujeres embarazadas, en el momento en que
tuve indicios de yo estarlo. Más adelante, me dijeron que podía tener gemelos
por descendencia de segunda generación y, como setas, no paraba de ver aparecer
cochecitos dobles de gemelos… seguro que algo así te habrá sucedido.
Con el sencillo cambio en la forma de hacerte la pregunta,
va a cambiar completamente cómo respondes a las cosas en tu vida, porque va a
cambiar el enfoque desde todo lo que llama tu atención, o de lo que tienes
miedo, o que pueda darte placer en el momento, a lo que es más importante para
ti.
Es importante tener en cuenta el cómo priorizamos. Ante cualquier
tipo de duda, os acompaño este fantástico vídeo de Stephen R. Covey.
Los tres pasos que definen nuestro enfoque, a tener en cuenta:
1.
No Disciplina.
Como dijo Raimon Samsó en uno de sus libros, disciplina es ser discípulo
de tu objetivo. Si no te disciplinas,
¿qué va a cambiar tu atención? Algo de lo que tememos, algo que nos produce
dolor.
2.
Placer rápido.
Un enemigo que captura nuestro enfoque
para desviarnos de la atención: algo que nos da placer. ¿Sabes qué? Estoy tan
estresado… Umm ese chocolate tiene una pinta!! O… Voy a tomar mi café allí, o
mi súper café con nata. O eso, o lo otro… y me voy a escapar durante unos
minutos. Porque el foco está en cómo sentirse bien. Cómo no sentirse
mal.
3. Interrupciones: las demandas de otra
gente. ¿De dónde vienen hoy las demandas de otras personas? ¿Sólo cara a cara?
Antes usábamos excusas. Ah! Sé que están
bajando por el ascensor así que voy por otro lado. Uy! Sé que va a comer ahora,
así que iré en otro momento. ¿Cuántas personas han jugado a este tipo de juego
en algún momento de sus vidas? “No quiero lidiar con eso ahora”, así que me
cambio de lugar, para evitar demandas del estímulo externo. Actualmente, ya no
funciona, no es suficiente. Te envían mensajes de texto, correos electrónicos,…están
por todas partes. Hay varias oportunidades para que ocurra esto, como levantar
el teléfono y llamarte. Y el teléfono está en tu bolsillo! Si no estás, te
dejan mensaje de voz. Ya tienes otro trabajo, escuchar tu buzón de voz. Piensa
en ello. Se trata de ladrones de tiempo. Así que hoy en día es muy difícil evitar las demandas. No
necesariamente hay más demandas, estamos más accesibles a ellas.
“Y si no sabes lo que quieres, y si no sabes por qué es un deber
alcanzar ese objetivo, si no tienes un plan, te puedo garantizar una cosa: vas
a formar parte de los planes de los demás. Y te preguntas por qué estás
estresado”. Tony Robbins desde Espai Coach.
domingo, 7 de abril de 2013
Cambiar o morir
Si miramos lo que sucede en nuestra sociedad desde hace algunas décadas, podemos ver que estamos sufriendo una lenta deriva a la cual nos estamos habituando.
No percibimos los sutiles cambios diarios en todo nuestro sistema (relacional, laboral, personal, de la salud, social…) Esto nos lleva a varias situaciones límite. Cuántos fracasos escolares, divorcios, cierres de negocio, despidos… vemos y tal vez vivimos en propia carne. Nos creemos que esto es una epidemia, o sencillamente nos adaptamos y no somos conscientes de lo que, con nuestra actitud propiciamos. Recuerda la zona da confort descrita en el artículo anterior y no caerás en la trampa.
Olivier Clerc (escritor y
filósofo), mediante una metáfora, nos muestra muy claramente el estado de bloqueo en el que nos
podemos sumir. De aquí la conciencia de adelantarnos a los acontecimientos, de
estar presentes en el ahora con toda la sensibilidad y crecimiento interior que
eso conlleva y las ganas de vivir una vida satisfactoria y feliz. Los
proactivos son las personas resilientes que adquieren esta sensibilidad y no se
quedan en la olla (cacerola), son los que crecen en las adversidades y las crisis constituyen
su trampolín hacia el éxito.
Metáfora de la rana hervida.
“Imagínate una cacerola llena de agua fría, en la cual nada
tranquilamente una ranita. Enciendes el fogón muy bajo, de manera que el agua
se calienta lentamente. Poco a poco el agua se va entibiando y la ranita se
encuentra a gusto y continúa dentro, sin oponer resistencia. La temperatura del
agua sigue subiendo. Llega un punto en que el agua está caliente, más de lo que
la ranita puede disfrutar, por lo que se siente un poco cansada, sin que esto
le asuste ni alerte. Sigue subiendo la temperatura del agua y ya está
verdaderamente caliente, por lo que la ranita comienza a encontrarlo
desagradable, pero está muy debilitada, entonces soporta y no hace nada. Llega un
punto en que la ranita termina cocinándose y muriendo, sin oponer resistencia,
pues ya no le quedan fuerzas”.
Si la misma ranita hubiera estado metida directamente en el
agua a 50 grados, con un golpe de sus patas inmediatamente habría saltado fuera
de la cacerola.
Esto demuestra que, cuando un cambio viene de un modo
suficientemente lento escapa a la conciencia, y no provoca, en la mayor parte
de los casos ninguna reacción, ninguna oposición ninguna revuelta…
Dime qué cambios, por pequeños que sean, has iniciado
voluntaria y conscientemente en pro de tu actual visión. Tal vez animes a otros
y se forme una rueda móvil de satisfacción, muchos ya han iniciado y es
fantástico. Puedes hacerlo a continuación, en los comentarios. Muchas gracias
por el tiempo dedicado J
viernes, 5 de abril de 2013
Quejarse o moverse
Hay dichos que ya no funcionan, pues son temporales, como “la letra con sangre entra” (ahora ya sabemos que el aprendizaje está conexionando con el disfrute y la curiosidad) y otros atemporales, como “quien quiere algo, algo le cuesta”, y no me refiero en plan “palo”, sino a lo que ya cada vez se oye más, como es salir del área de confort. Aventurarse, probar. También está muy acertada para este propósito, de conseguir cambios y avances, la frase de Albert Einstein tan famosa; “No puedes solucionar un problema desde el mismo nivel de conciencia que lo creó”.
Este es el mensaje que nos trae la crisis existencial en la
que nos vemos sumidos, aunque muchos sólo puedan ver la parte económica de la
crisis, pues es una consecuencia de ella.
Os presento este fantástico vídeo donde se recrea
estupendamente qué es el área de confort, los miedos y las oportunidades de
probar y darnos permiso a realizar nuestros sueños. Mínimamente a soñar. Si
soñamos, ya estamos más cerca de que suceda.
La queja no es más que un pretexto para no movernos, es como
remar en contra corriente, gastamos energía y no avanzamos, incluso podemos
hundirnos. Es una de las formas externas del miedo, de la parálisis, del
bloqueo, del no agrado de lo que sucede. Entramos en un círculo vicioso y nos
vamos dando la razón. Afrontamos las situaciones desde una parte victimista,
retraída, no responsable ni activa. Mientras nos quejamos posicionamos la mente
en el problema, cerramos la opción de ver soluciones, de ponernos en modo
constructivo. Estamos perdiendo el tiempo en la anécdota y, muchas veces la
solución es tan sencilla como un pequeño cambio de actitud. Desde el coaching,
la pregunta que te activará es el “para qué”, el “porqué” sigue siendo darle
vueltas al asunto con el mismo diálogo inicial. Sin embargo, con el “para qué”
ya nos posicionamos en buscar soluciones.
D. Bohm, considera el pensar colectivo como un flujo. Lo
representa como si fuese un arroyo continuo. “Los pensamientos son como hojas
flotando en las aguas que lamen las orillas. Si recogemos las hojas y las
experimentamos como pensamientos, creemos erróneamente que son nuestras porque
no atinamos a ver el arroyo del pensar colectivo que las arrastra. Pero con el diálogo,
podemos empezar a ver el arroyo que fluye entre las orillas”.
En Coaching & Drinks sucede este diálogo, fruto de la
intervención de quienes asisten, colaboran con sus pensamientos y vivencias, y
se cuestionan sus creencias limitadoras con las aportaciones de otros.
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Un aliento para tus lunes |
Atrévete a experimentar, sal de tu área de confort, tal vez
te sorprendas de lo que más allá puedas conocer. Después de todo, la vida es
para experimentar, ¿no? Siempre puedes volver a esa zona conocida y
confortable, aunque ya no sea agradable, la tienes muy entrenada y conoces el
camino. Ya has visto que entre el área de confort y la zona de pánico o mágica,
está la de aprendizaje ¿Te lo vas a perder? Buen trayecto!
jueves, 4 de abril de 2013
Naranja completa
Hablamos mucho de la media naranja, de tener alguien al lado donde apoyarnos y poder cumplir, en la unión con nuestras expectativas y sueños, pero ¿realmente crees que funciona?
Muchos cuentos infantiles nos han llevado a estas premisas, a encontrar ellas o ellos al "salvador o salvadora" que los rescate, que suceda ese sueño, creado por uno.
Muchas veces lo digo: una relación es de dos, no es la suma de uno más uno. Es otra cosa, una realidad que se va construyendo día a día. Un aportar distinto de la naturaleza de cada uno. Es una energía alimentada por ambos. Somos seres interdependientes, pero individuales. Lo que me duele a mí, no te duele a ti, al menos físicamente.
Sí que recuerdo la anécdota que nos contaban (no sé si aún se lleva) del sufrimiento de los maridos cuando estábamos dando a luz, con el puro en la boca, los amigos alrededor y caminando por el pasillo de la sala de espera, o bien en la casa, cuando sucedía la asistencia a los partos con comadronas a domicilio. Jajaja, tal vez lo podían/mos creer!
Somos conscientes de que los tiempos cambian, pero parece que nuestra forma de pensar e interpretar las cosas se quede un poco todavía en el museo arqueológico o en una charca, no en el fluir de un rio.
Lo enfoca, a mi gusto, muy adecuadamente Bernardo Stamateas, psicoterapeuta familiar, teólogo y sexólogo, en un artículo publicado en La Contra de la Vanguardia el año pasado, donde, en una entrevista, realizada por Víctor M. Amela, nos habla de las emociones tóxicas y añade: "Emparéjate porque eres feliz, no para ser feliz".
Transcribo aquí la entrevista,
Qué es una emoción?
Lo que sientes en cada momento y situación.
¿Y una emoción tóxica?
No la dominas: te domina.
¿Puedo dominarlas?
Puedes elegir cómo sentirte en cada momento: ¡es sabiduría emocional!
¿Usted jamás grita o rompe cosas?
No.
¿No se enfada nunca?
Sí, ¡pero el enojo es terapéutico! Lo patológico es la conducta violenta. Yo dejo que el enojo llegue... y se largue, sin alterarme.
¿Cómo lo consigue?
Podría explotar, implotar... o hablar: "Esto me ha enojado", verbalizo, y lo comparto.
¿Y ya está?
¡Nos curamos hablando! Nos enfermamos aislados y nos curamos en compañía.
A veces quiero estar solo...
Que te escuchen te cura, pero que te escuchen bien, con los ojos: "¡Mírame!", le pides a alguien que quieres que te escuche.
Es cierto...
En el yo-tú dejamos de ser invisibles. Y lo importante aquí es el guioncito: ¡es lo que nos da existencia!
Deme un ejemplo de emoción tóxica.
Sentir miedo ante un león y salir corriendo es sano. Lo mismo ante un mosquito... es desproporcionado: ¡es un miedo... tóxico!
¿Qué aconseja?
Controlar los pensamientos. Si piensas "¡Tengo que gustar a todo el mundo!", acabarás ansioso y angustiado. Un pensamiento puede provocar mil muertos...
¿En qué está pensando?
"Este barco no lo hunde ni Dios", se pensó del Titanic. Y pusieron pocos botes salvavidas. ¡Las ideas tienen poder, pueden matan! Incluso el amor se tiñe de las ideas...
¿Existe el amor para toda la vida?
¿Qué idea acoges? Lo que hay en el mapa (mente) lo verás en el territorio (afuera).
La crisis: ¿empieza en el mapa?
Una sacudida nos conviene. A ver: tú mismo tienes que agendarte tu felicidad.
Enséñeme a agendar, si le place.
Resérvate tres momentos cada día para alguna felicidad: caminar, tomar algo con un amigo, contar unos chistes... ¡Como prioridad! Y si luego te queda tiempo..., trabaja.
Y si ese trabajo me da gusto, ¡ideal!
Indicio: si mientras trabajas sientes desvanecerse espacio y tiempo, ¡buena señal!
¿Algún consejo para conseguir trabajo y conservarlo?
Tener esto presente: te contratan por tus capacidades y te despiden por tu carácter.
¿Qué quiere decir?
¡Que el trato con los demás es determinante! Si tienes bien armonizadas tus emociones, eso se nota... y todos querrán tenerte cerca. ¡Fuera emociones tóxicas, pues!
¿La envidia, por ejemplo?
Si quiero lo que tienes tú (y quiero que tú lo pierdas), soy un envidioso.
¿Es muy grave? Todos hemos sentido envidia alguna vez...
Denota una mentalidad de escasez: crees que no hay para todos de eso que envidias.
¿Y cómo se derrota a la envidia?
Piensa que hay abundancia de todo, que hay de todo para todos... Y ya está. Más aún: piensa que si el otro tiene algo, es señal de que tú también lo vas a tener. ¡Piensa así!
Interesante.
¡Alégrate del bien del otro! A veces Dios regala bendiciones a los demás... para estudiar tu reacción: ¡si te alegras por el bien ajeno, lo atraes! Si te disgustas..., lo alejas.
Si te va bien, eso me beneficia.
Sí, pues nadie nos roba ninguna bendición. Y nadie llega a ningún sitio a solas: ¡Messi es buen jugador por el equipo en que juega!
Hábleme de otra emoción tóxica.
Los celos: miedo a que otro me robe lo que tengo... porque es alguien mejor que yo. Denota baja autoestima, claro. Otra cosa es la celotipia: ¡tengo la certeza de que mi pareja me engaña! Por eso la mato y me suicido.
¿Cómo limpiar emociones tan tóxicas?
Revalorizando tu capital interno.
¿Cómo se hace eso?
Todos mantenemos un diálogo interno con una hinchada: o bien lo hacemos como equipo local (y nos animan) o como visitante (y nos insultan). ¡Elige tú: sé el equipo local!
De acuerdo, símil comprendido.
Todas las batallas se ganan por anticipado... dentro del corazón. Lo determinante no es lo que otros te dicen desde fuera, sino lo que tú te dices desde dentro.
¿Seguro?
Fíjate: si te dicen que eres mal periodista, sólo te dolerá si tú crees lo mismo; pero si sabes que eres bueno, ¡no te afectará!
Hay quien siente que los demás están siempre faltándole al respeto.
Lo que tienes dentro lo escuchas fuera.
¿Cómo puedo vencer la ansiedad?
Piensa en lo peor que podría pasarte: ¿perder el trabajo?, ¿no tener para comer?, ¿morirte? Y búscale tres soluciones... ¡y respira!
¿Cuál es su agenda del bienestar?
Camino una hora cada día. Hablo. Hago lo que me gusta. Y planifico sueños, ilusiones.
¿Y cómo encaja aquí la pareja?
Tu felicidad no viene nunca del otro. Si pretendes hacer feliz al otro..., seréis infelices. Si pretendes que otro te haga feliz..., seréis infelices. ¡Nadie puede hacer feliz a nadie!
Qué panorama, ¿no?
Un panorama despejadísimo: tu felicidad o infelicidad es decisión tuya y sólo tuya. No te emparejes para ser feliz: emparéjate porque eres feliz. Y ama: mima al otro.
Lo que sientes en cada momento y situación.
¿Y una emoción tóxica?
No la dominas: te domina.
¿Puedo dominarlas?
Puedes elegir cómo sentirte en cada momento: ¡es sabiduría emocional!
¿Usted jamás grita o rompe cosas?
No.
¿No se enfada nunca?
Sí, ¡pero el enojo es terapéutico! Lo patológico es la conducta violenta. Yo dejo que el enojo llegue... y se largue, sin alterarme.
¿Cómo lo consigue?
Podría explotar, implotar... o hablar: "Esto me ha enojado", verbalizo, y lo comparto.
¿Y ya está?
¡Nos curamos hablando! Nos enfermamos aislados y nos curamos en compañía.
A veces quiero estar solo...
Que te escuchen te cura, pero que te escuchen bien, con los ojos: "¡Mírame!", le pides a alguien que quieres que te escuche.
Es cierto...
En el yo-tú dejamos de ser invisibles. Y lo importante aquí es el guioncito: ¡es lo que nos da existencia!
Deme un ejemplo de emoción tóxica.
Sentir miedo ante un león y salir corriendo es sano. Lo mismo ante un mosquito... es desproporcionado: ¡es un miedo... tóxico!
¿Qué aconseja?
Controlar los pensamientos. Si piensas "¡Tengo que gustar a todo el mundo!", acabarás ansioso y angustiado. Un pensamiento puede provocar mil muertos...
¿En qué está pensando?
"Este barco no lo hunde ni Dios", se pensó del Titanic. Y pusieron pocos botes salvavidas. ¡Las ideas tienen poder, pueden matan! Incluso el amor se tiñe de las ideas...
¿Existe el amor para toda la vida?
¿Qué idea acoges? Lo que hay en el mapa (mente) lo verás en el territorio (afuera).
La crisis: ¿empieza en el mapa?
Una sacudida nos conviene. A ver: tú mismo tienes que agendarte tu felicidad.
Enséñeme a agendar, si le place.
Resérvate tres momentos cada día para alguna felicidad: caminar, tomar algo con un amigo, contar unos chistes... ¡Como prioridad! Y si luego te queda tiempo..., trabaja.
Y si ese trabajo me da gusto, ¡ideal!
Indicio: si mientras trabajas sientes desvanecerse espacio y tiempo, ¡buena señal!
¿Algún consejo para conseguir trabajo y conservarlo?
Tener esto presente: te contratan por tus capacidades y te despiden por tu carácter.
¿Qué quiere decir?
¡Que el trato con los demás es determinante! Si tienes bien armonizadas tus emociones, eso se nota... y todos querrán tenerte cerca. ¡Fuera emociones tóxicas, pues!
¿La envidia, por ejemplo?
Si quiero lo que tienes tú (y quiero que tú lo pierdas), soy un envidioso.
¿Es muy grave? Todos hemos sentido envidia alguna vez...
Denota una mentalidad de escasez: crees que no hay para todos de eso que envidias.
¿Y cómo se derrota a la envidia?
Piensa que hay abundancia de todo, que hay de todo para todos... Y ya está. Más aún: piensa que si el otro tiene algo, es señal de que tú también lo vas a tener. ¡Piensa así!
Interesante.
¡Alégrate del bien del otro! A veces Dios regala bendiciones a los demás... para estudiar tu reacción: ¡si te alegras por el bien ajeno, lo atraes! Si te disgustas..., lo alejas.
Si te va bien, eso me beneficia.
Sí, pues nadie nos roba ninguna bendición. Y nadie llega a ningún sitio a solas: ¡Messi es buen jugador por el equipo en que juega!
Hábleme de otra emoción tóxica.
Los celos: miedo a que otro me robe lo que tengo... porque es alguien mejor que yo. Denota baja autoestima, claro. Otra cosa es la celotipia: ¡tengo la certeza de que mi pareja me engaña! Por eso la mato y me suicido.
¿Cómo limpiar emociones tan tóxicas?
Revalorizando tu capital interno.
¿Cómo se hace eso?
Todos mantenemos un diálogo interno con una hinchada: o bien lo hacemos como equipo local (y nos animan) o como visitante (y nos insultan). ¡Elige tú: sé el equipo local!
De acuerdo, símil comprendido.
Todas las batallas se ganan por anticipado... dentro del corazón. Lo determinante no es lo que otros te dicen desde fuera, sino lo que tú te dices desde dentro.
¿Seguro?
Fíjate: si te dicen que eres mal periodista, sólo te dolerá si tú crees lo mismo; pero si sabes que eres bueno, ¡no te afectará!
Hay quien siente que los demás están siempre faltándole al respeto.
Lo que tienes dentro lo escuchas fuera.
¿Cómo puedo vencer la ansiedad?
Piensa en lo peor que podría pasarte: ¿perder el trabajo?, ¿no tener para comer?, ¿morirte? Y búscale tres soluciones... ¡y respira!
¿Cuál es su agenda del bienestar?
Camino una hora cada día. Hablo. Hago lo que me gusta. Y planifico sueños, ilusiones.
¿Y cómo encaja aquí la pareja?
Tu felicidad no viene nunca del otro. Si pretendes hacer feliz al otro..., seréis infelices. Si pretendes que otro te haga feliz..., seréis infelices. ¡Nadie puede hacer feliz a nadie!
Qué panorama, ¿no?
Un panorama despejadísimo: tu felicidad o infelicidad es decisión tuya y sólo tuya. No te emparejes para ser feliz: emparéjate porque eres feliz. Y ama: mima al otro.
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